Somos la raíz de la conexión en el mundo. Si no estamos conectados, el mundo no podrá recibir la fuerza de la conexión a través de nosotros. Sólo la conexión entre los judíos tienen la chispa especial, que puede dar la fuerza de conexión al mundo. Si no nos conectamos nosotros mismos, el antisemitismo nos forzará a hacerlo.