La diferencia esencial entre un simio y un humano es que el humano tiene un impulso hacia el desarrollo, a cambiarse a sí mismo y a su entorno. Tenemos un programa especial dentro de nosotros que requiere desarrollo. La pregunta es ¿por qué existe en nosotros? La verdad es que no sabemos para qué vivimos. Esta pregunta requiere de una solución, hoy.