¿Por qué la gente quema libros?

¿Por qué la gente quema libros?

23 de sep. de 2021
Quemar libros es una expresión de destrucción de ideas que se construyeron en una generación anterior, que se consideran obsoletas y opuestas a las ideas de la nueva generación. Francamente, es más fácil hacerlo, que educar a la generación actual. La educación no puede ser sustituida por nada, porque su objetivo es lograr cambios internos en la gente. Todo lo que no sea educación, es externo. Expresar odio hacia ciertos escritores y libros, es desviar la educación correcta. Los escritores del pasado escribieron lo que hicieron y era considerado correcto en su época. En general, cada generación destruye lo que construyó la generación anterior, pero hay una forma correcta de destruir algo, para poder construir correctamente de nuevo. Es educación, es enseñar a la gente a amarse mutuamente. Al lograr amor común, eliminamos la base de la desigualdad. Cuando se queman libros, se permite que el odio prolifere entre los estratos de la población. Necesitamos un enfoque en el que aceptemos lo que sucedió en el pasado y no debemos quemar nada ni romper ningún monumento. En otras palabras, no debemos recordar lo malo. Desde el presente y en adelante, debemos ajustar nuestra actitud hacia los demás y tratar de amarnos unos a otros. Así, no tendríamos necesidad de destruir nada de lo anterior. También entenderemos que todo lo que sucedió tenía que haber sucedido, de la forma en que sucedió. Todos éramos jóvenes, ensuciábamos los pañales. Así maduramos. Hicimos tonterías, destrozamos, rompimos platos y muchas cosas. Todos pasamos por esos caminos de crecimiento. Pasamos por etapas naturales de maduración y no debemos olvidar lo que sucedió. Además, no tenemos nada de qué avergonzarnos ni que justificar del pasado. Lo único que tenemos que entender es que la naturaleza nos hizo seres egoístas y eso somos y que aún hay un ego masivo habitando en nosotros. Sólo deberíamos centrarnos en lo que tenemos que hacer para corregir este ego. El ego es el deseo de beneficio a expensas de los demás y de la naturaleza. Nos esclaviza a todos y cada uno, en nosotros mismos. Si nos fijamos un camino para liberarnos de la esclavitud del ego, estaríamos agradecidos por las páginas de la historia, porque nos llevaron a nuestra actual conciencia acrecentada y a la decisión de lograr libertad e independencia verdadera. Tenemos que aprender a controlar correctamente el ego que habita en nosotros. Si lo destruimos, no corregiremos nada, sólo estaremos suspendidos en el aire.