De los 250,000 residentes de Gaza que solicitaron permiso de trabajo en Israel, se aceptaron 2,500. Se requieren cien veces más para ayudar a paliar la crisis de desempleo y pobreza en ese territorio.
Le preguntamos al cabalista, doctor Michael Laitman si esto permitiría un cambio de actitud para reducir el odio hacia Israel. La siguiente es su respuesta:
No, pues su educación es antiisraelí. En la medida en que los judíos, aquí en Israel, se formen, se conecten, se amen y se tengan consideración, se ahuyentarán las fuerzas extrañas.
Los judíos son una nación y tienen una función en el sistema humano: ser el adhesivo de todas las naciones y con su conexión correcta, traerán tranquilidad al mundo. ¡Toma dos judíos y tienes tres opiniones! Ningún judío puede tener una buena relación con otro judío. Precisamente por eso, si lo invierten y actúan correctamente, ¡se convertirán en una bendición para todos, para todos nosotros y para el mundo entero!