La humanidad y la naturaleza pueden vivir en paz una al lado de la otra si nos aseguramos de no dañar a la naturaleza con lo que hacemos. Necesitamos dejar que la naturaleza sea como es, sin ninguna intervención ni nada artificial que podamos crear. El principio básico debería ser que el hombre necesita pensar primero en la naturaleza y no en sí mismo. Por ejemplo, no debemos sacar basura de nuestra casa y simplemente tirarla. El problema comienza porque el hombre es egoísta y no ve hacia adelante ni considera el impacto de sus acciones. Así como los animales no destruyen la naturaleza, nosotros debemos poner atención en la protección de la naturaleza.