Cuando adquiramos la sabiduría de cómo conectarnos con los demás en equilibrio, toda la naturaleza estará balanceada y alcanzará el estado del Jardín del Edén (Paraíso). En el pasado, la naturaleza empujaba a las personas a ser sabias y sensibles, a estar informadas y ser cultas. Hoy, la naturaleza exige un equilibrio general.