Todos los problemas y presiones financieras que ocurren en la familia son con el propósito de ponernos en contacto unos con otros. Los miembros de la familia deben responder a la negatividad, uniéndose de la misma manera que lo hace un país cuando un ejército extranjero ataca. ¡Los problemas desaparecerán si la familia se conecta! Podemos aprender a sanar las relaciones con conversaciones, talleres, juegos y actividades que construyan una responsabilidad mutua.