El clima se volvió loco. Hay inundaciones letales en todo el mundo, destrucción tremenda y miles desaparecidos en China, India, Alemania y Bélgica, donde aldeas enteras fueron arrasadas por las inundaciones. En Estados Unidos, se han desatando incendios, el mayor se extiende en un área de 1,500 kilómetros cuadrados. Podemos preguntarnos, ¿podría la tierra convertirse en un lugar inhabitable?
A medida que el clima entre nosotros, nuestras relaciones, se vuelvan más plurales y tranquilas, en esa misma medida se calmará la naturaleza. Pero cuando todos estamos en llamas y compitiendo contra nuestro vecino, tenemos lo que tenemos. Estamos en un sistema unificado con la naturaleza.
Aunque parece que la gente es consciente de proteger la ecología, todo parece empeorar. ¿Qué es lo que no entendemos? No tenemos que luchar contra la naturaleza y no tenemos que corregir a la naturaleza. Cada uno tiene que corregir su propia naturaleza. Nosotros, los seres humanos, haremos un plan de recuperación para nosotros mismos, buscaremos que el clima de nuestras relaciones sea bueno y agradable. Nuestra actitud hacia la ecología no importa mucho. Supongamos que todos decidimos que sólo vamos a conducir coches eléctricos, nada mejorará. Todo se deteriorará, porque no entendemos que el hombre es la fuente de todos los males.
¿Qué pasa con las acciones que se deben tomar para restaurar la ecología? Todo lo que hacemos, lo hacemos sólo en beneficio propio y en detrimento de los demás. Nuestra actitud hacia lo animal, vegetal y la tierra, es resultado de nuestra actitud hacia los demás. Es como una pirámide, en el nivel más alto, está la actitud humana. Como resultado de nuestra actitud mutua perjudicial, los niveles; inanimado, vegetal y animal no se toman en consideración y resulta lo que ahora vemos.
Si queremos que las cosas sean mejor, tenemos que componer nuestra actitud mutua. En pocas palabras, a menos que cambiemos nosotros mismos, nada ayudará. Todo depende de nosotros. Sólo tenemos que cambiar una cosa: nuestra actitud hacia los demás. Estoy seguro de que podremos seguir viviendo en este planeta, pero cuánto sufriremos para cambiar nuestro comportamiento hacia los demás, depende de nosotros.