Qué podemos aprender de la crisis financiera del Líbano

Qué podemos aprender de la crisis financiera del Líbano

5 de jul. de 2021
Líbano, el vecino de Israel en el norte, una capital que en épocas pasadas fue llamada "París del Medio Oriente", está colapsando financieramente. El Banco Mundial declaró que su crisis es una de las peores de los últimos 150 años. Hay escasez de electricidad todos los días, grave carencia de combustible, medicamentos, productos básicos, una inflación rabiosa y cada segundo, el libanés es más pobre. El ministro de Defensa, Benny Gantz, fue citado diciendo "como israelí, como judío y como ser humano, me duele el corazón al ver gente hambrienta en las calles del Líbano". Israel le dio una mano de ayuda al Líbano en el pasado y actualmente está dispuesto a hacer lo mismo, así como a motivar a otros países a ayudar. Al parecer, no hay nada que se pueda hacer, porque están gobernados por grupos terroristas que drenan al país. Esto debería servir de ejemplo a los países que dan cabida a organizaciones terroristas. Vemos que muchos países en el mundo árabe, alrededor de Israel, se están quedando atrás tecnológica y económicamente y no quieren ser como occidente, Estados Unidos o Europa. El Líbano prosperó cuando era como Europa, hasta que los extremistas musulmanes llegaron y lo destruyeron. Muchos países parecen aceptar con gusto, aunque en silencio, la ayuda que Israel les ofrece. Pero no es el caso de ellos. Y nos preguntamos, si lo que les molesta es que somos judíos. Los judíos no son queridos, ni siquiera si llegas con regalos. Es antisemitismo puro. Nunca habrá un final para esto hasta que pasemos el método para la corrección de la naturaleza humana. Necesitamos explicarles a ellos y al resto del mundo, cuáles son las leyes reales de la naturaleza, bajo las cuales existe la humanidad y hacia dónde nos llevan. La humanidad está dirigida hacia la conexión. Israel está obligado, desde arriba, a lograr un mundo más conectado y se le exige estar en el centro de esta conexión. Es nuestra misión fundamental, de la cual no podemos escapar. No es nuestra elección. Hay fuerzas superiores que nos obligan desde arriba. Sólo necesitamos entender, aceptar y saber cómo funcionar en esta situación.