La indiferencia está creciendo porque la gente ya lo ha visto todo y ya no puede ser seducida ni atraída. La naturaleza nos está llevando a un estado en el que seremos completamente indiferentes a todo este mundo. Después de que nos volvamos totalmente indiferentes a toda la materialidad, seremos atraídos al desarrollo espiritual. La naturaleza nos está empujando a reconocer su eternidad al revelar el espíritu dentro de nosotros. Iremos hacia sensaciones exaltadas, cuestionamientos profundos y hacia la conciencia de un mundo ilimitado, lleno de fuerza, unido e iluminado.