Recientemente conmemoramos el 76 aniversario del bombardeo atómico de Hiroshima. El gran cabalista Yehuda Ashlag (Baal HaSulam) escribió que a menos que logremos una conexión correcta, que atraiga la fuerza positiva a este mundo, podríamos llegar al estado de una tercera y cuarta guerra mundial y a la posibilidad de que, al menos una sea nuclear.
Hay muchas películas que describen cómo podría ser el mundo, cuando los sobrevivientes deambulen entre los escombros de la destrucción, en caso de que alguna vez lleguemos a una guerra nuclear. Nos preguntamos si esto retratará a la gente comportándose como animales, simplemente luchando por existir y sufrir menos. No podemos imaginar siquiera, lo aterrador que podría ser, si estas bombas nucleares cayeran en manos de organizaciones terroristas. ¡Dios nos ayude!
Para evitar que se desarrolle esa película de terror tan distópico, la gente debe acercarse y conectarse correctamente. Por desgracia, es el ego y nuestra forma de usarlo. Pero, podemos invertir en hacer que la gente cambie de dirección y se conecte, los judíos debemos comenzar entre nosotros. Entender que se nos exige, que debemos despertar y trabajar para conectar a todo el mundo. Siempre nos aferramos a la esperanza, ¡siempre hay esperanza!