La pandemia de coronavirus ha hecho que mucha gente piense en dejar su trabajo. Llevamos un año y medio en la crisis del coronavirus y trajo muchos cambios e inestabilidad económica.
Estos cambios llevaron a la gente a pensar si le gusta lo que hace y qué es lo que realmente le satisface en la vida.
Precisamente, a causa del coronavirus, la gente empezó a pensar: “Sentí lo que es no ser esclavo de mi vida familiar ni del trabajo. Quiero ser un poco más libre. Sentir que la vida puede ser mucho, mucho mejor. Quiero sentir que no le debo nada a nadie. No quiero ser esclavo".
¿Es inmadurez? Todo lo contrario. El coronavirus creó una inestabilidad generalizada en todos los países, como una torre de naipes y la gente no quiere seguir corriendo como antes.