Hay una nueva epidemia, la adicción a analgésicos, que básicamente, son drogas con base opio y la gente está llegando a estados en los que admite ser adicta a las drogas. En Israel se solicitó a la Suprema Corte, mayor transparencia en la información, que diga que estos medicamentos tienen efectos nocivos para la salud.
La gente sigue negando que tomar estos medicamentos le afecte, pues no sólo obtiene el beneficio de no tener que sufrir, también le da placer, eso anula posibles consecuencias en una etapa posterior. Como está escrito: "El ángel de la muerte trae una gota de veneno en la punta de la espada y el hombre abre la boca, se traga esa gota y muere". Mientras tanto, esa gota es dulce. Es un mecanismo autodestructivo incrustado en el hombre. Vemos que el mundo entero está ocupado en su propia destrucción.
Si deseamos elevarnos por encima del dolor y del sufrimiento, debemos someternos a lo que Cabalá denomina "reconocimiento del mal". Es decir, sabremos qué es bueno y qué es malo en la vida. Lo bueno es que entenderemos que en nuestra conexión con los demás y con el Creador, alcanzaremos una vida perfecta y eterna, ya no sentiremos dolor ni sufrimiento. Nos sentiremos satisfechos, porque el sufrimiento viene como resultado de nuestra desconexión con la fuente de la bondad.