Podemos usar el poder de la mente para sanarnos a nosotros mismos y al mundo. Vivimos en un campo de batalla estrechamente conectado, bombardeado por pensamientos subconscientes, malvados y dolorosos conflictos entre vecinos. Dentro de este sistema integral, nos afectamos mutuamente, positiva o negativamente, nos guste o no. Sin embargo, podemos crear bondad instalando un antivirus mental o una actitud positiva hacia los demás, de la misma manera que tratamos a nuestros amados hijos. Al actuar así artificialmente como si estuviéramos jugando un juego, trabajamos contra la vergüenza y la resistencia y, revelamos el amor entre nosotros.