Es imposible existir en nuestro mundo sin máscaras sociales, ya que nadie reconoce la esencia de su verdadero ser interno. Hemos aprendido a usar máscaras sociales, como una forma de mantener el respeto por nosotros mismos y por los demás y para evitar ver que bajo esas máscaras en realidad todas somos bestias terribles. Reconocer mi "yo" es adquirir una naturaleza parecida a la del Creador o una máscara divina. Una máscara divina puede elevarme a un nuevo nivel de existencia y a una vida perfecta y eterna, como la del Creador.