Al estar en relaciones poco amigables entre sí, la humanidad altera el equilibrio en la naturaleza, por lo que la naturaleza responde con cataclismos. Vivir en equilibrio con la naturaleza es felicidad. Todas nuestras propiedades internas se proyectan en el mundo que nos rodea. Si queremos vivir en equilibrio con todos, debemos equilibrarnos por dentro, amar a todos los que están fuera de nosotros. Todos los enfrentamientos, todo el odio en nosotros son esos pensamientos que han encontrado suelo en nosotros