La teoría más reciente de física cuántica, indica que el Big Bang no es el punto de inicio del universo. Además, hoy se comprende que podría no haber un punto de inicio, en absoluto.
De acuerdo con la sabiduría de la Cabalá, todo comenzó con el deseo de otorgar, dar, amar. El deseo de otorgar es la base de la creación. En ese deseo, comenzó a aparecer un deseo opuesto, el deseo de recibir y ese fue el inicio de la creación. El deseo de recibir existe para destacar el deseo de otorgar.
¿Dónde está el deseo de dar, de amar? ¿por qué no nos llega? Nadie puede descubrir el deseo de otorgar por sí mismo. Quien desarrolla el deseo de amar, dar, otorgar, se le permite reconocer el deseo de otorgar, que se le llama "Creador", "fuerza superior", porque esa fuerza es la primera, el deseo de recibir es secundario.
En la disputa sobre si hay o no un punto de inicio de nuestro universo, la sabiduría de la Cabalá dice que no hay principio ni fin. Nuestro deseo determina el lugar.
¿Quiere decir que ahora mismo, podemos ir al punto del inicio de todo y seguir adelante?
Podemos viajar de un extremo a otro en el eje del tiempo. Dado que lo único que existe es el deseo de otorgar y en él, el deseo egoísta comenzó a formarse, el hombre puede pensarlo y avivar ese punto. Así, vas hacia adelante y también, hasta el final del desarrollo del ego. Al final, el ego se ajusta por completo al deseo general de otorgar, llamado “Creador".
Podemos viajar en el tiempo si cambiamos nuestro deseo. Lo cambias para recibir un poco más, para recibir un poco menos, para otorgar un poco más, para otorgar un poco menos. Si quieres avanzar en el eje del tiempo, tendrás que disminuir tu deseo de recibir y preferir el deseo de otorgar. Pero no es en absoluto ser un monje que no desea nada. No, tú quieres otorgar a los demás. El monje no está en otorgamiento. Simplemente no recibe.
Estar en otorgamiento es hacer el bien a todos. Otorgar puede llevarte a donde quieras, porque así, entras en la fuerza superior. Es la fuerza que actúa en nuestro mundo, incluso antes de que el deseo de recibir fuera formado, antes de la creación del tiempo.
Al final, sólo existirá el deseo de otorgar y llenará toda la realidad. Hay una gran diferencia en cómo el deseo de recibir hace la realidad al principio y al final. La diferencia es que al final, el deseo de recibir fue formado y desarrollado y ahora el deseo de otorgar es apreciado.
El deseo de recibir nos ayuda a incrementar y ampliar el deseo de otorgar. Dejaremos de sentir este mundo y todo será grandioso. Tenemos que trabajar en eso.
¿Cuál sería el "primer paso"? Es una técnica, debemos convertirnos en parte y necesitamos entrar a un grupo que desee lo mismo. En ese grupo, implementamos nuestra conexión, hasta el punto de formar la fuerza de otorgamiento que nos llene. La fuerza de otorgamiento llena el espacio entre nosotros y nos abraza. No hay nada más fuerte que esta fuerza. No hay nada más que eso.