"La migración no la ha podido detener ni el Covid-19. Estamos frente a un fenómeno global en aumento debido a las sucesivas crisis. La pandemia nos obliga a huir para buscar un lugar mejor para vivir. Pero ¿Podemos cambiar nuestra suerte con tan solo cambiar nuestra residencia? Nuestro comportamiento saca a la naturaleza de su equilibrio. Más bien tenemos que cambiar nuestras relaciones de odio por relaciones buenas, tranquilas y amistosas. ¡De esta manera nos aseguraremos una vida tranquila en cualquier lugar del mundo!"