¿Por qué no sacan a los niños de las guerras y los conflictos?

¿Por qué no sacan a los niños de las guerras y los conflictos?

3 ינו׳ 2022
Shahid, una niña de 10 años que vive en un campo de refugiados en Siria, fue entrevistada y se le preguntó qué deseaba para ella el siguiente año, a lo que respondió: "Una tienda de campaña, tener una tienda de campaña". Esta transmisión en las redes sociales árabes conmovió profundamente a muchos de los que lo vieron, que el sueño de un niño pueden llegar a un punto tan bajo. La emisión despertó preguntas como: “¿Cómo llegamos a un mundo así?”. y “¿Por qué no podemos dejar a los niños fuera de nuestras guerras y conflictos?”. La respuesta a la última pregunta es simple, ningún actor importante quiere dejar a los niños fuera de esas situaciones ni la ONU ni la UNESCO ni ninguna organización internacional ni país. Los fondos se dan a ejércitos y organizaciones terroristas, que obligan a la gente a seguir viviendo en esos campos de refugiados en todo el mundo. Si bien organizaciones como la ONU y la UNRRA, aparentemente existen para proteger a los niños, todo es mentira. Sólo son jugadores en manos de políticos. Siria ha vivido disturbios civiles por muchos años, entre partidarios y opositores de Assad. Los adultos se dedican a pelear, matarse y torturarse unos a otros y los niños no ganan nada con esta situación. Además, los niños no tienen influencia sobre los adultos y siguen con su conflicto a pesar de todo. Cuando esos niños crezcan, es probable que también se unan activamente al conflicto. Si me preguntan qué desearía para Shahid, le explicaría que ella y todos los niños pueden tener no sólo una tienda de campaña, sino un hogar y que en el mundo hay abundancia, pero el ego humano nos enfrenta, no nos permite disfrutar de la abundancia, que está justo frente a nosotros. Nuestra naturaleza egoísta, hace que cada uno quiera disfrutar a expensas de los demás y de la naturaleza, nos lleva a conflictos y no nos da paz. Si queremos tener un buen futuro, libre de conflictos y disfrutar de la abundancia que hay en el mundo, debemos reajustar nuestra actitud mutua: en lugar de dejar que el ego nos lleve al conflicto, debemos comenzar a acercarnos a los otros. Nuestra conexión positiva, por encima de nuestros impulsos egoístas y divisivos, es la clave para que todos disfrutemos de una vida perfecta y abundante.