¿Por qué perdemos el control de repente?

¿Por qué perdemos el control de repente?

7 de feb. de 2022
Hubo un caso terrible de una joven de 20 años, que llamó a la policía varias veces con graves problemas mentales. Al final, el agente en guardia que atendió sus llamadas perdió la paciencia: "¡Basta ya! Nos estás volviendo locos a todos. Puedes suicidarte, no nos importa". Pasaron unas semanas y se suicidó. El agente que recibió las llamadas se sintió profundamente avergonzado. Parece que todos tenemos cierto límite, antes de perder totalmente el control ¿por qué fuimos hechos así? Fuimos hechos con cierto límite, más allá perdemos el control. Para, eventualmente, cambiar nuestra naturaleza, del deseo de recibir al deseo de otorgar. Cuando nos relacionamos con los demás, con actitud de otorgamiento y sólo deseamos su beneficio, sin ningún interés propio, los comprendemos y sentimos su dolor. En lugar de perder la paciencia, descubrimos oportunidades para ayudarlos, apoyarlos y elogiarlos. Así pues, debemos centrarnos en aumentar nuestra sensibilidad hacia los demás, lo consigues, en primer lugar, cuando entiendes que estamos interconectados y somos interdependientes. Al aumentar nuestra inclinación a conectarnos positivamente en la sociedad humana, atraemos la fuerza positiva de conexión que habita en la naturaleza y al hacerlo, podremos sentir que vivimos en un solo sistema. Ese es el cambio: del nivel de vida corpórea animal -en el que estamos actualmente-, a un despertar en un nivel de vida, totalmente nuevo, en el que nos sentimos parte de un todo único. En ese estado, nos sentiremos cerca de los otros y no sentiremos que nos estresan ni que nos desequilibran. En su lugar, buscaríamos oportunidad de ayudar, apoyar y animar. Veremos a la gente que se nos acerca, como si nos hiciera un gran favor. Ya no nos resultaría difícil conectarnos con los demás ni sentirlos ni servirlos. Mientras más nos llamen y regañen, más sentiremos que nos ayudan a elevarnos del nivel animal al nivel humano y cumpliremos con el propósito de la vida, con esa actitud y esas relaciones.