La esencia interna de la sinagoga es un lugar donde la gente se conecta y pide poder para amarse unos a otros. Hoy en día la actitud hacia la sinagoga está muy lejos de la actitud hacia el lugar que la sinagoga se supone representa. En la sinagoga, todos los corazones deben fundirse en un solo corazón, en el que se revela la fuerza del amor y la verdadera Torá, es la fuerza que puede conectar todos los corazones a pesar de la inclinación al mal que se revela.