Vivimos en un mundo intrincadamente conectado. La idea de mantenernos aislados, como individuos o como países, es obsoleta. Nos sentimos presionados para compartir y cooperar.
Nuestro intelecto es egoísta. La mente busca seguridad y odia tener que depender de los demás. A pesar de todo, sentimos necesidad de comunicarnos y de cooperar. El mundo es interconectado y hoy, todos lo entendemos, aunque muchos aún no lo aceptan.
El cabalista, doctor Michael Laitman y Simeon Vinokur discuten las intrincadas conexiones de la humanidad y que un futuro mejor, depende del pueblo judío.