Se dice que las plantas “sienten su entorno”, pueden adaptarse, mostrar interacción social y pueden transmitir información entre sí, con sus interacciones químicas.
Las plantas, en relación con los seres humanos, muestran signos de "sentir" su entorno y como resultado, pueden cambiar y adaptarse. En la sabiduría de la Cabalá decimos: "Mientras menor sea el deseo de recibir, más amplio será el rango de su respuesta". Las plantas viven y crecen y en esta sabiduría, se dice que tienen; "Deseo de recibir, poreso, pueden cambiar y adaptarse, en su grado".
En la Torá, el hombre se compara con "el árbol del campo". Es decir, el hombre comienza en el grado vegetal y debe alcanzar el grado del Creador. Cuando alcanza ese grado, puede hacer los cambios que necesite en la vida, para adaptarse y ayudar a la naturaleza, en los grados inanimado, vegetal y animal y ayudar a todos.