1. Rabash, Peldaños de la escalera, Cartas, Carta 24
Tienes que estar todo el tiempo en guardia, todo el día y toda la noche, es decir ya sea que sientes que es estado de día o si sientes que es estado de noche. Porque decimos al Creador – porque el día y también la noche, tuyos son. Que también la noche, es decir la oscuridad de la noche, también llega por parte del Creador en beneficio del hombre, como está escrito “Día a día emite palabra, y una noche a noche expresa el conocimiento”. Resulta de esto que uno debe despertar el corazón de los amigos hasta que la llama suba por sí misma, [...] por ese medio lograrás despertar el amor del Creador sobre nosotros.
2. Baal HaSulam, carta 38
Lo principal es el esfuerzo, es decir, desear cómo esforzarse en el servicio del Creador, porque el trabajo regular no se toma en cuenta, sino lo que se agrega a lo regular, es lo que llamamos esfuerzo. Semejante a cuando uno tiene que comer una libra de pan para saciarse, entonces todo lo comido durante la comida no se considera como que se ha saciado, sino en el último bocado de la libra que es del tamaño de una aceituna, que significa el agregado faltante para determinar la medida en la que se sacia. Y de cada trabajo, el Creador considera solo el agregado a lo regular, que son las letras y los Kelim para recibir la Luz de Su rostro. Comprende esto bien.
3. Rabash 1, Artículo 18, Cuál es la causa del rezo, (1986)
Uno no debe decir: yo espero hasta que el Creador me dé un despertar de Arriba, entonces tendré la posibilidad de servir el trabajo de la santidad, porque Baal HaSulam dijo que para el futuro uno tiene que creer en la recompensa y el castigo. Es decir que tiene que decir: “Si no me preocupo yo por mí, ¿quién lo hará?, y cuando yo me ocupo de mí, ¿qué soy? Y si no ahora, ¿Cuándo?” (Avot, 1).
Por lo tanto, está prohibido esperar por el momento después, sino decir “si no ahora, ¿Cuándo?” Y está prohibido esperar por un tiempo más apropiado, porque “entonces me levantaré para realizar el servicio sagrado”, sino como dijeron los sabios (Avot, 2:5) “no digas cuando vaya cambiaré, que no sea que no vayas”.
4. Meshivat Nefesh, artículo 40
el hombre solo debe comprometerse a fortalecerse cada vez de nuevo, y no retirarse de esta guerra ni desesperarse bajo ninguna circunstancia.
Ciertamente, en esta guerra es imposible ver de forma clara quién es el vencedor, ya que la guerra es aún muy larga, el exilio se intensifica y cada uno vive lo que vive. Sin embargo, mientras tengamos armas en nuestras manos, y nuestra arma principal es la oración, y mientras no nos desesperemos por esta guerra y sigamos agarrando nuestras armas, estamos ganando con seguridad, ya que mientras uno se fortalezca en la oración y clamor al Creador, está ganando la guerra, ya que ésta es esencialmente la victoria.
5. Baal HaSulam Carta 34
Nosotros hacemos correr nuestras peticiones a los cielos, golpe tras golpe, sin cansancio, sin cesar, y no aflojamos en absoluto, cuando no nos responde. Creemos que Él escucha plegarias, solo que está aguardando el momento en el que tengamos los Kelim (vasijas) para recibir su leal abundancia. Entonces recibiremos la respuesta a cada plegaria, de una vez porque “la mano del Creador no está limitada”, Dios no lo permita.
6. Rabash, Carta 8
Finalmente se reunió un grupo de personas para estar juntos en un mismo sitio bajo un solo líder con el espíritu de valentía por encima de los límites humanos para enfrentar a todos sus enemigos, y seguramente que son hombres bravíos con un espíritu de ataque y con una decisión fuerte de no moverse ni siquiera un paso atrás y son guerreros de primera clase y van a la lucha contra el instinto hasta su última gota de sangre y todo su propósito es únicamente ganar la guerra por el honor de Su nombre.
7. Likutei Moharan, Edición Batra, punto 48
Uno debe ser muy terco en el trabajo del Creador, pase lo que pase. Recuérdalo bien ya que lo necesitarás mucho al comenzar el trabajo del Creador aunque sea un poco. Porque se necesita de una gran terquedad para ser fuerte y valiente, aferrarse y mantenerse firme, y aunque lo tumben cada vez, debe evitar dejarse caer por completo, Dios no lo permita, porque todas estas caídas y descensos y confusiones, etc., es necesario pasar por ellos antes de entrar en las puertas de la Kedushá (Santidad), y también todos los justos verdaderos han pasado por todo esto ... Y debes saber que uno debe pasar por un puente muy muy estrecho, y lo más importante y lo principal es la regla - No tener miedo en absoluto.
8. Baal HaSulam Shamati 70. Con mano poderosa y con furia desbordada
debemos saber sobre aquellos que desean entrar al trabajo de Dios para realmente adherirse a Él y entrar en el Palacio del Rey, que no todos son admitidos. Al contrario, cada uno es puesto a prueba; y si se demuestra que no tiene ningún otro deseo, más que el deseo de adhesión, solo entonces será admitido.
¿Y cómo puede comprobarse que uno solamente posee un deseo? Se le dan obstáculos. Esto significa que le son enviados pensamientos ajenos y mensajeros ajenos para obstruirle y así abandone este camino y siga el camino de las masas. Y si uno se sobrepone a todas estas dificultades y rompe todas las barreras que le bloquean, y consigue no dejarse persuadir por pequeñas cosas, entonces el Creador le envía grandes Klipot (cáscaras) y Merkavot (carrozas) para desviarlo de la entrada a la adhesión con Él solo y con nada más. En este caso se considera que el Creador le está rechazando con mano poderosa. Si el Creador no le enseñara Su mano poderosa, sería difícil rechazarlo, ya que posee un fuerte deseo de adherirse solamente al Creador, y no a otras cosas
9. Baal HaSulam, Shamati 19, ¿Qué significa “El Creador detesta a los cuerpos”, en el trabajo?
principalmente uno debe intentar tener un fuerte deseo de conseguir el deseo de otorgar y sobreponerse al deseo de recibir. Un fuerte deseo quiere decir que este es medido por la proliferación de las pausas y de los descansos intermedios, esto es, los intervalos entre cada superación. A veces, en el medio, uno recibe un intervalo, es decir, un descenso. Este descenso puede ser un intervalo de un minuto, una hora, un día o un mes. Después, uno reanuda el trabajo de sobreponerse al deseo de recibir, y los intentos de alcanzar el deseo de otorgar. Un deseo se considera fuerte cuando el intervalo no le lleva un largo tiempo, sino que inmediatamente se despierta para continuar su trabajo.
10. Baal HaSulam Shamati 70. Con mano poderosa y con furia desbordada
cuando uno se sobrepone a las dificultades y los obstáculos, no es rechazado con facilidad, sino solamente con mano poderosa. Y si uno se sobrepone incluso a la mano poderosa, y no desea moverse del sitio de la Kedushá (Santidad) de ninguna manera, y desea adherirse específica y verdaderamente a Él, y ve que está siendo rechazado, entonces dice que “la furia se ha desbordado sobre él”. De otro modo, se le permitiría entrar. Pero debido a que el Creador “desborda la furia sobre él”, no es admitido en el Palacio del Rey para adherirse a Él.
Entonces, resulta que antes que uno no desee moverse de su sitio, y en cambio irrumpe y quiere entrar, uno no puede decir que siente que se ha desbordado la furia sobre él. Solo después de todos los rechazos a los que es sometido, cuando no se mueve de su sitio, es decir, cuando ya se han manifestado sobre él la mano poderosa y la furia desbordada, entonces se cumple “reinaré sobre ustedes”. Pues solo gracias a su gran irrupción y esfuerzo se le revela el Reino de los Cielos y se le permite entrar en el Palacio del Rey.
11. Baal HaSulam, Shamati 19 “¿Qué significa “El Creador detesta a los cuerpos”, en el trabajo?”
uno debe creer que las molestias del deseo de recibir en el trabajo le son enviadas desde Arriba. Uno recibe la fuerza para descubrir el deseo de recibir desde Arriba porque hay lugar para trabajar precisamente cuando despierta el deseo de recibir. Entonces, uno está en estrecho contacto con el Creador para que le ayude a transformar el deseo de recibir en un deseo con el fin de otorgar. Y debe creer que esto produce satisfacción al Creador, al elevar su plegaria a Él, para que le acerque mediante la Adhesión, que se denomina equivalencia de forma, la cual se discierne como la anulación del deseo de recibir para que este sea con el fin de otorgar. Al respecto, dice el Creador: “Mis hijos me han vencido”. Es decir, yo les he dado el deseo de recibir, y ustedes me piden, en cambio, que les dé el deseo de otorgar.
12. Rabash - 2, Artículo 23 (1989) “Qué es ‘si tragó el Maror no saldrá’ en el trabajo”
tiene que sobreponerse y creer por encima de la razón a pesar que su razón lo obliga que después de haber rezado tantas veces y aún no recibe nada de arriba, entonces ¿cómo puede otra vez rezar? También para eso se necesita sobreponerse. Es decir hacer un esfuerzo por encima de la razón y rezar para que el Creador ayude para que pueda sobreponerse a su razón, y sí rezar.
13. Rabash, Carta 14
todo se puede alcanzar solo por medio de sobreponerse, considerado como fuerza y todas y cada una de las fuerzas que una persona obtiene se unen formando una gran cuenta. Es decir, incluso si una persona se sobrepone y alguna vez tiene un pensamiento ajeno y argumenta: Ya sé por experiencia que pronto no tendré este deseo por el trabajo espiritual, así que ¿qué obtendré ahora si me sobrepongo en algo? En ese momento, debe responder que centavo tras centavos se juntan y forman una gran cuenta, es decir, a la cuenta general, ya sea a la raíz de su alma o al todo el conjunto.
Tal vez este es el significado de "Las puertas de las lágrimas no estaban cerradas. Shaarei (puertas) proviene de las palabras, Searot ("cabello" o "tormentas"), que es una cuestión de superación. "Lágrimas" proviene de la palabra "lagrimeo", lo que significa que hay una mezcla con otros deseos, y solo en el medio de los deseos hay un breve momento de deseo de aumentar el amor y de temor al Cielo. "No estaban cerradas", lo que ocurre es que en ese momento se unen formando una gran cuenta y cuando la cuenta se llena, la persona comienza a sentir la vestimenta espiritual.
14. Rabash 2, art. 34, “Qué es ‘come sus frutos en este mundo y la fundación prevalece en el próximo mundo’ en el trabajo”
Solo aquellos que dicen que quieren huir del trabajo, pero no tienen adónde ir, pues no hay nada de lo que puedan obtener satisfacción, ellos no se mueven del trabajo. Y si bien tienen ascensos y descensos, no se desesperan. Es como está escrito: “suspiraron los hijos de Israel por el trabajo y clamaron, y su grito subió a Dios por causa del trabajo”. Esto es que gritaban a causa del trabajo, por no avanzar en el trabajo de Dios y poder trabajar con el fin de otorgar contento a su Creador. Entonces lograron salir de Egipto, llamado en el trabajo: salir del control el deseo de recibir y entrar al trabajo de otorgamiento.
15. Rabash - 2, Artículo 23 (1989) “Qué es ‘si tragaron el Maror no saldrá’ en el trabajo”
dijeron los antiguos sabios: “harás la guerra con artimañas”, puesto que el cuerpo no quiere renunciar al beneficio propio y en la medida del esfuerzo que hace , en esa medida comienza a sentir que no está en sus manos hacer nada, porque por sí mismo ya obró según su razonamiento, en todo lo que pudo hacer, y después del esfuerzo llega a reconocer que solo el Creador puede ayudar y no está en sus manos. Entonces el rezo está en lo profundo del corazón pues tiene claro que no hay quien lo ayude excepto el Creador.
16. Baal HaSulam, carta 57
No hay estado más feliz en el mundo del hombre, que el momento en el que uno se ve desesperanzado de sus propias fuerzas, o sea que ya se esforzó e hizo todo lo que está en sus manos en hacer y no encuentra remedio. Pues entonces es digno de una plegaria íntegra por la ayuda del Creador, pues sabe con seguridad que su propio trabajo no le dará beneficio alguno, y mientras sienta alguna fuerza de trabajo por su parte, su plegaria no es completa, ya que la tendencia al mal se anticipa y le dice que primero debe hacer lo que está en sus manos y luego será digno ante el Creador.
Y de esto se ha dicho: “Dios es excelso y el bajo lo verá”. Después que uno se esfuerza en todo tipo de trabajos y se decepciona, alcanza un estado de verdadera bajeza, a sabiendas que es la persona más baja de todas y que no hay nada útil en todo su cuerpo; y es entonces que su oración es íntegra y es respondida ampliamente por parte del Creador.