1. Baal HaSulam - La Última generación
La base de todas mis explicaciones es el deseo de recibir que está impreso en cada creado, y es la disparidad de forma con el Creador, y por eso se separó el alma de él como si fuera un órgano apartado del cuerpo, pues la disparidad de forma en la espiritualidad es como un hacha que divide en la corporalidad.
De aquí queda claro qué quiere Dios de nosotros – la equivalencia de forma, para que entonces volvamos a adherirnos a Él como fue antes de ser creados.
Esto implica sobre “quien se adhiere a Sus cualidades, ¡cuán misericordioso es Él!”… esto es que así cambiaremos nuestras cualidades, que son el deseo de recibir, y obtendremos las cualidades del Creador: únicamente otorgar, de modo que todos nuestros actos sean solamente otorgar a nuestro prójimo y beneficiarle con toda nuestra capacidad, y así alcanzamos el propósito de la adhesión con Él, lo cual significa la equivalencia de forma.
Todo lo que uno hace para sí mismo por necesidad, en la medida mínima esencial para su existencia y el sustento de su familia, no se considera disparidad de forma, pues lo imprescindible no se condena ni se alaba.
Esta es la gran revelación que no habrá de descubrirse en su totalidad sino en tiempos del Mesías, y cuando acepten este estudio, entonces conseguiremos la redención completa.
2. Baal Hasulam - La paz en el mundo
La propiedad de la "singularidad" se encuentra presente en cada uno de nosotros, en mayor o menor medida.
Aunque sabemos que esta propiedad magnífica y sublime se extiende hasta nosotros desde el Creador, el Único del mundo, que es la raíz de todas las criaturas, y a pesar de esto, cuando este sentimiento de singularidad se asocia con nuestro egoísmo estrecho, se transforma en destrucción y ruina, hasta convertirse en la fuente de todas las desgracias en el mundo, tanto pasadas como futuras.
Está dicho que no hay nadie en el mundo que esté libre de esta propiedad. Todas las diferencias están determinadas por la manera en que es usada: ya sea para la lujuria, o gobierno, honor, que en esto las criaturas se diferencian entre ellas.
Sin embargo, hay algo equivalente entre todas las criaturas del mundo y es que cada uno de nosotros aspira a utilizar a los demás para su propio beneficio, usando todos los medios disponibles e ignorando el hecho de que construye su propia felicidad sobre las ruinas de su prójimo.
3. Baal HaSulam, “HaUmá” (La Nación)
En el término ‘egoísmo’ no me refiero al egoísmo original sino que principalmente me refiero al egoísmo estrecho. Es decir, porque el egoísmo original no es más que amor propio, que es la fuerza positiva existencial individual y en este contexto no se opone a la fuerza altruista, a pesar de que no lo sirve. Pero, la naturaleza del egoísmo es que su uso lo va convirtiendo cada vez más estrecho. Porque él está obligado a recibir el carácter de odio y aprovechamiento del prójimo, para facilitarse su propia existencia. No se trata del odio abstracto, sino del que se revela en los actos de abuso del prójimo para uno mismo, que se va enturbiando según sus niveles, por ejemplo: engaño, robo, despojo y asesinato. Este se denomina egoísmo estrecho y en ese sentido se opone y es completamente contrario al amor al prójimo, y es la fuerza negativa que destruye a la sociedad. Lo contrario es la fuerza altruista. Es una fuerza que construye a la sociedad, ya que todo lo que la persona hace por su prójimo no es más que la fuerza altruista.
4. Baal HaSulam - La esencia de la religión y su propósito
La persona salvaje y no desarrollada para nada, no reconoce al egoísmo como un mal atributo y por lo tanto, lo usa abiertamente sin ninguna vergüenza y sin ningún freno. Roba y mata dondequiera le sea posible a la luz del día. Y la persona que es un poco más desarrollada, ya siente en cierta medida que su egoísmo es malo, y está al menos avergonzada de usarlo en público, es decir, robar y matar abiertamente. Pero en secreto sigue cometiendo sus crímenes.
Y el que es más desarrollado de aquel, siente a su egoísmo como algo realmente aborrecible, hasta el punto, que no puede tolerarlo más dentro de sí, y lo rechaza completamente, de acuerdo a la medida detectada, hasta que no quiere ni puede disfrutar de lo que hacen para él los demás. Y entonces comienzan a surgir en él los chispazos de amor hacia los demás, llamados “altruismo”, que es el atributo del bien general.
Y esto también se desarrolla en la persona gradualmente. Es decir, primero comienza a desarrollarse en ella, el amor y el deseo de otorgar a sus cercanos y a su familia, como está escrito: “Y no ignorarás a tu propia carne”. Y cuando se desarrolla más, se expande en ella su medida de otorgamiento hacia todo ser a su alrededor, que son los seres de su ciudad o de su nación. Y así va añadiendo, hasta que se desarrolla en ella, el amor por sus semejantes de toda la humanidad.
5. Baal HaSulam, La paz
Las conductas corruptas que se encuentran en las circunstancias de la humanidad, son ellas mismas las que generan y crean los buenos estados, y cada buena situación no es más que el fruto del trabajo de la mala situación que la precedió.
En verdad estos valores de bien y mal no se refieren a la situación misma, sino al propósito general, que toda situación que acerca a la humanidad a la meta es llamada bien y aquella que la aleja es llamada mal. Únicamente bajo ese parámetro, se constituye «la ley de desarrollo». Que la corrupción y la maldad que toma forma en una situación se considera la causa y el generador de la buena situación.
De modo que cada situación dura solamente un determinado tiempo, suficiente para cultivar el mal intrínseco en ella, hasta el grado en que el público ya no puede soportarlo más. En ese momento el público debe unirse contra esta [situación] y destruirla, y organizarse en una situación mejor, para la corrección de esa generación.
6. Baal Hasulam - La paz en el mundo
Ley de desarrollo, que rige sobre toda la realidad, y garantiza la transformación de todo mal en bien y benéfico, lleva a cabo todas sus acciones con el poder del gobierno del Cielo Supremo, es decir, sin preguntar la opinión de los habitantes de la Tierra. Al mismo tiempo, el Creador dotó al hombre y le permitió aceptar esta ley, bajo su propia autoridad y gobierno, y de esta forma puede acelerar el proceso de desarrollo por su propia voluntad, libremente y de forma independiente del tiempo. De esto se desprende que hay dos clases de gobierno actuando en el proceso antes mencionado:
El "Gobierno de los Cielos" que garantiza que todo lo malo y dañino se convierta en bueno y útil. Sin embargo, esto ocurrirá "a su debido tiempo" (Beito), de forma lenta y pesada. Y existe el “Gobierno de la Tierra”. Cuando que el "objeto en desarrollo" es un ser vivo y sensible, atraviesa terribles dolores y sufrimientos, aplastado con gran crueldad, por la aplanadora del desarrollo. Por otro lado, el "Gobierno de la Tierra" que representa a las personas, que tomaron el control sobre la mencionada ley de desarrollo, que pueden liberarse de las ataduras del tiempo. Estas aceleran en forma considerable el proceso para alcanzar la etapa final. En otras palabras, completan la maduración y corrección, que es el fin de su desarrollo.
7. Baal Hasulam, Introducción al libro del Zóhar, pto. 19
Todos estos sufrimientos se encuentran únicamente sobre la Klipá de nuestro cuerpo, que fue creada solamente para la muerte y el entierro. Esto nos enseña que el deseo de recibir para sí mismo, que se encuentra en él, fue creado sólo para ser erradicado, abolido del mundo y transformarlo en deseo de otorgar. Y los sufrimientos que padecemos son únicamente revelaciones, para revelar su insignificancia y el perjuicio contenido en él.
Ven y ve, que cuando todas las personas del mundo estén de acuerdo de forma unánime, en abolir y erradicar el deseo de recibir para sí mismos, que se encuentra dentro de ellos, y no tener otro deseo más que el de otorgar a sus amigos, entonces se anularían todas las preocupaciones y todos los peligros en en la Tierra. Y cada uno estaría seguro, con una vida saludable y completa, ya que para cada uno de nosotros tendría un gran mundo preocupado por su bienestar, y listo para satisfacer sus necesidades.
Pero mientras cada uno de nosotros tiene solo el deseo de recibir para sí mismo, de ahí se originan todas las preocupaciones, los sufrimientos, las guerras, las matanzas de las que no podemos escapar. Los cuales debilitan nuestro cuerpo con todo tipo de enfermedades y dolores. Así puedes ver que todos esos sufrimientos que se encuentran en nuestro mundo no son sino revelaciones que se ofrecen a nuestros ojos, para empujarnos a anular la malvada Klipá del cuerpo y asumir la forma completa del deseo de otorgar.
8. Baal HaSulam “La Paz”
Es mejor para nosotros estar de acuerdo y aceptar las palabras de los Cabalistas, que la Naturaleza (Teva), tiene el mismo valor numérico (en Hebreo) que la palabra Dios (Elokim), es decir, ochenta y seis. Entonces, podré llamar a las leyes de Dios mandamientos de la Naturaleza y viceversa, ya que son uno y lo mismo.
9. Baal Hasulam. “La Paz”
La naturaleza, como un juez competente, nos castiga tomando en cuenta nuestro desarrollo. Porque nuestros ojos ven, que en la medida que la humanidad se va desarrollando, crecen los dolores y los tormentos para conseguir nuestro sustento y subsistencia.
Entonces tienes ante tus ojos una base científica empírica, que Su providencia nos ha ordenado que cumplamos con todas nuestras fuerzas el mandamiento de «otorgamiento al prójimo» con total precisión, de tal modo que ningún miembro de nuestra sociedad trabaje menos de la medida necesaria para asegurar el éxito de la sociedad y su felicidad. Y mientras seamos perezosos en cumplirlo al máximo, la naturaleza no dejará de castigarnos y vengarse de nosotros. Además de los golpes que recibimos en nuestra época, también debemos tomar en cuenta la espada desenfundada ante nuestros ojos, preparada para el porvenir. Y debemos sacar la conclusión correcta, de que finalmente la naturaleza nos derrotará y todos juntos deberemos unir las manos y cumplir sus mandamientos, en toda la medida que se requiera de nosotros.
10. Baal HaSulam - La Última generación
Ya he hablado acerca de que hay dos caminos para revelar la perfección, o el camino de la Torá o el camino del sufrimiento. Por lo tanto el Creador causó y dio la técnica a las personas hasta que hallaron la bomba atómica y de hidrógeno, que si no le queda claro al mundo la destrucción general que traerán al mundo, esperarán hasta la tercera y cuarta guerra mundial, y entonces las bombas harán lo suyo, y el resto que quedará luego de la destrucción, no tendrán otra alternativa más que asumir este trabajo. Que tanto el individuo y la nación ya no trabajarán para sí mismos más de lo que precisan para su existencia necesaria, y todo el resto de sus acciones serán a favor de su prójimo. Si todas las naciones del mundo lo aceptaran, se anularán las guerras del mundo, ya que cada persona no se preocupará en absoluto por su propio bienestar sino por el bienestar de su prójimo.
11. Baal Hasulam, La paz en el mundo
Hay que saber bien el valor relativo que hay entre lo particular y el conjunto, es decir entre el individuo y su público, que el individuo vive y se nutre de él, tanto en la materia como en el espíritu. La realidad nos indica que el individuo no tiene derecho a existir de ninguna forma si se aislara, sin el suficiente público que lo sirva y asista en la provisión de sus necesidades. Por lo tanto, el hombre fue creado desde un principio para vivir una vida social, y que cada individuo de la sociedad es como un engranaje, encajado entre muchos engranajes, formando una máquina, en la cual el engranaje individual no tiene libertad de movimiento, y sigue el movimiento general de todos los engranajes en una cierta dirección para que todo el mecanismo pueda completar la tarea asignada. Si uno de los engranajes se rompe, no es considerado como el daño de un engranaje particular. Sino que es estimado desde el punto de vista de su rol en toda la máquina.
12- Baal Hasulam, La paz en el mundo
No te sorprendas con el hecho de que mezcle las nociones de paz en una sociedad particular y la paz en el mundo entero, ya que en realidad hemos llegado al nivel en el que todo el mundo puede ser considerado como un sólo público y sola una sociedad. En otras palabras, en tanto cada persona recibe su vitalidad y su sustento de toda la especie humana, está obligada a servirle y cuidar del bienestar del mundo entero.
13. Baal Hasulam, “La paz en el mundo”
La medida del bien de cada individuo dentro de su pueblo, no se valora de acuerdo a su beneficio propio, sino de acuerdo a la medida de servicio al público en general. Y también al revés, no apreciamos el mal de cada individuo, sino de acuerdo a la medida del perjuicio ocasionado al público en general, y no de acuerdo a su valor particular. Este asunto queda muy claro, tanto por parte de la verdad que hay en ello como por el bien que contiene, porque no hay en el conjunto más de lo que hay en lo particular, y el bien del conjunto es el bien de cada individuo. El que daña al conjunto, toma su parte del daño. El que beneficia al conjunto, toma su parte del beneficio, siendo que los individuos son parte del conjunto y el conjunto no tiene valor o agregado alguno más que el total de sus individuos.
14. Baal Hasulam, “La paz en el mundo”
En nuestra generación también el bienestar de cada individuo es provisto por prácticamente todos los países del mundo. Asemejándose a un pequeño engranaje en un mecanismo enorme, la persona depende del mundo entero.
De acuerdo con esto, la posibilidad de establecer pacíficamente un orden bueno y feliz en un país particular es inimaginable. No hay forma de hacer esto antes de que sea obtenido en cada país del mundo, y vice versa. Debido a que hoy los países ya están conectados para proveerse unos a otros para las necesidades de la vida, no tiene sentido hablar sólo de las formas de establecer la paz dentro de un país o nación. Estas formas deben ser buscadas para el mundo entero.
15. Baal Hasulam, “La paz en el mundo”
El público y el individuo son uno y lo mismo. No hay nada negativo en el hecho de que un individuo esté subordinado a la sociedad, porque también la libertad del individuo y la del público son una misma cosa. Así como se reparten el bien, también se reparten entre ellos la libertad. Porque las cualidades y acciones buenas o malas únicamente son evaluadas de acuerdo con su utilidad al público.
Por supuesto que, lo mencionado anteriormente solo se refiere a los individuos que cumplen con todo su deber al público, y no reciben más de lo que merecen y no se apropian de la parte de sus compañeros. Sin embargo, si ciertos miembros de la sociedad no actúan de esa forma, de esto resulta que no solo causan daño al público, sino también se dañan a sí mismos.
No hace falta extenderse en este asunto que es sabido y conocido, porque todo lo mencionado anteriormente solo es para indicar el punto débil, es decir, el lugar que requiere corrección. El cual es que cada individuo comprenda que su beneficio personal y el beneficio del público son la misma cosa, y así el mundo alcanzará su completa corrección.
16. Baal Hasulam “Introducción al libro del Zóhar” p. 68
No te asombres de que una sola persona en particular pueda causar con sus actos la elevación o el descenso del mundo entero. Pues esta es una ley inquebrantable, que lo general y lo particular son iguales como dos gotas de agua. Y todo lo que se aplica en lo general, también es aplicado en lo particular. Y más aún, los particulares hacen todo lo que se realiza a nivel general. Porque lo general puede ser revelado solamente después de la revelación de las partes en él, de acuerdo con la cantidad y calidad de las partes. Y por supuesto, el acto de un particular, de acuerdo a su valor, hace que descienda o ascienda el conjunto entero.
17. Likutei Moharan, Primera edición, P. 5
Cada hombre debe decir: “El mundo fue creado solo para mí” (Sanhedrin 37). Resulta que si el mundo fue creado para mí, debo ver y observar todo el tiempo en la corrección del mundo y llenar las necesidades del mundo, y rezar por ellos.
18. Baal Hasulam “Una Mitzvá”
Yo digo que la primera y única Mitzvá que será más segura para la aspiración de llegar a “Lishmá”, es asumir el no trabajar para sus propias necesidades, más que en la medida necesaria, es decir, exactamente hasta llegar satisfacer únicamente su subsistencia. Y el resto del tiempo trabajará en favor del público, salvar a los oprimidos, y a cualquier criatura en el mundo que precise salvación y beneficio.
19. Baal Hasulam, “La Nación”
La medida del egoísmo inherente a cada criatura es una condición necesaria para la propia existencia de la misma. Sin ello, no podría ser un individuo diferenciado e independiente. Sin embargo, esto no debería anular la medida de altruismo en la persona. Únicamente es preciso establecer fuertes límites entre ellos: la ley del egoísmo debe permanecer en toda su extensión pero solo en la medida que concierne a la existencia básica. Y a todo lo que sobrepase esa cantidad, está permitido dirigirlo al bienestar del prójimo.
20. Baal Hasulam, "Los escritos de la última generación"
La forma religiosa de todas las naciones debe primero obligar a sus miembros el otorgamiento al prójimo, de forma (que la vida de su amigo tiene prioridad por sobre su vida) de "amarás al prójimo como a ti mismo", que no disfrute de la sociedad más que un amigo que es débil. Esa es una religión incluyente para todas las naciones que entren bajo la forma del comunismo. Pero exceptuando esto, cada nación puede seguir su religión y sus costumbres, y ninguna nación debe intervenir en la otra.
21. Baal HaSulam - Escritos de la última generación.
Las leyes religiosas que son iguales para todos son:
1. Uno trabajará para otros con lo mejor de su capacidad, y más allá si fuera necesario, hasta que no haya hambre ni sed en el mundo.
2. Aunque uno sea muy esmerado, no se beneficiará de la sociedad más que los desfavorecidos, de modo que el estándar de vida sea igual para todos.
3. Aunque haya una religión, deben otorgarse honores que sean compatibles con la religión, aquel que otorga más a la sociedad recibirá una condecoración más alta.
4. Las leyes de la sociedad castigarán a toda persona que se abstenga de realizar su máximo esfuerzo.
5. Todos y cada uno deben esforzarse, según esta religión, en mejorar constantemente el estándar de vida del mundo, para que todos los que llegan a él reciban placer en sus vidas y gocen de ella más y más.
22. Baal HaSulam, La Nación
Nuestro planeta cuenta con las riquezas suficientes para proveer a todos, entonces, ¿cuál es la razón de conducir esta trágica guerra por la vida que ha obnubilado nuestra existencia durante generaciones? Debemos dividir el trabajo y su producto con equidad entre nosotros y poner un fin a todos los problemas. ¿Pues, qué otra alegría pueden obtener los millonarios entre nosotros de sus riquezas, si no es la gran seguridad que tienen del sustento para sí mismos y para su descendencia durante varias generaciones por venir? Con un gobierno de distribución equitativa también contarían con la misma seguridad, e incluso en mayor medida. Y si dirán que les falta el honor que tenían como dueños de un gran patrimonio, esto tampoco cuenta, porque el poder y honor acumulado por ser acaudalados, podrán obtenerlo sin dudas en la misma medida en otro campo, porque los portales de la competencia y el honor nunca se cerrarán.
23. Baal HaSulam: "Los escritos de la última generación"
Es importante hacer una corrección tal que ninguna persona demande sus necesidades de la sociedad. En cambio, habrá personas seleccionadas que examinarán las necesidades de cada persona y atenderán a cada persona. La opinión pública denunciará a alguien que reclama algo para sí mismo, como el ladrón y el sinvergüenza de hoy.
Por lo tanto, los pensamientos de todos estarán dedicados a otorgar a su prójimo, como es la naturaleza de cualquier educación que lo calcule incluso antes de que uno sienta sus propias necesidades. [...]
Eso se basa en la observación de que en el consumo somos como cualquier otro animal. Además, cada acto repugnante en el mundo proviene del consumo. Y viceversa, vemos que cada acto alegre en el mundo proviene del atributo de otorgamiento al prójimo. Por lo tanto, deberíamos escatimar y rechazar los pensamientos de consumo para nosotros mismos y llenar nuestras mentes solo con pensamientos de otorgamiento a nuestros semejantes.
24. Baal Hasulam, “La última generación”
Está claro que el lema que cada uno recibe según sus necesidades y trabaja de acuerdo a sus fuerzas, es el altruismo absoluto. Cuando esto se cumpla, entonces necesariamente habrá un público con una mayoría o en su totalidad bajo la medida de "lo mío es tuyo". Entonces dirán, ¿qué factores llevarán al público a ese deseo? Porque los factores de hoy, es decir el odio a los acaudalados y todo tipo de odios que se extienden de esto, llevarán al hombre únicamente a lo opuesto, que es enraizarse en la medida de "lo mío es mío y lo tuyo es tuyo", que es la medida de Sodoma, que es opuesta al amor al prójimo.
25. Baal Hasulam. “La paz”
Pero cuando todo el trabajo de otorgamiento solo está basado en el bien de la sociedad, esto es en verdad una base raquítica, porque ¿quién y qué obligaría al individuo a trabajar para la sociedad? En un principio árido, sin vida, uno no puede esperar encontrar motivación aún en individuos desarrollados. Y más aún en individuos poco desarrollados. Entonces surge la pregunta: ¿dónde encontraría el trabajador o el granjero suficiente motivación para seguir trabajando? Ya que su pan de cada día no aumentará o disminuirá debido a sus esfuerzos, cuando no hay ninguna recompensa o un objetivo ante él.
26. Baal Hasulam “La paz”
Si uno dice que la solución es ponerlos bajo vigilancia para que aquel que es haragán en su trabajo sea castigado privándolo del salario, le preguntaría: dígame ¿de dónde deberían sacar estos supervisores mismos la motivación para este movimiento? Porque estar parado en cierto lugar y vigilar a otros y trabajar con ellos también constituye un gran esfuerzo, quizás mayor que el trabajo mismo. Por lo tanto, es como si uno quisiera poner en marcha una máquina sin abastecerla de combustible.
Por lo tanto, son condenados por la naturaleza, ya que las leyes de la naturaleza los castigarán por ser incapaces de adaptarse a obedecer sus mandamientos; es decir que ellos realicen estos actos de otorgamiento como trabajo para el Señor, para llegar a través del mismo al propósito de la Creación, que es la adhesión con Él. Hemos explicado en el artículo de Matan Torá (capítulo 6) que esta adhesión llega al trabajador en la medida de Su bondad agradable y placentera, aumentando en la medida deseada, para elevarse y conocer Su veracidad, desarrollándose cada vez más hasta que él logre la gran exaltación implícita en las palabras: “Porque nunca nadie ha visto un Dios fuera de Ti”.
E imagine si el granjero y el trabajador vieran ante sus ojos ese objetivo cuando trabajan por el bien de la sociedad, seguramente no necesitarán ningún supervisor porque ya tendrían suficiente motivación para realizar un gran esfuerzo, suficiente como para elevar a la sociedad a la máxima felicidad.
27. Baal Hasulam, “La última generación”
Ni las lanzas ni la educación o la opinión pública podrán cambiar la naturaleza del hombre, para que trabaje por su libre voluntad, sin un combustible adecuado. Por eso es una maldición para generaciones, porque cuando se deshagan y anulen el régimen de la coerción, los trabajadores dejarán de ser productivos, a tal grado que no será suficiente para la existencia del país. No hay otro consejo para esto, más que poner en el corazón del trabajador la fe en el castigo y la recompensa espiritual desde el Cielo que conoce lo oculto, que por medio de una educación y propaganda adecuadas, esa recompensa y castigo espiritual serán combustible suficiente para la productividad de su trabajo. Y no necesitarán más jefes y supervisores que los controlen, sino que cada uno trabajará para la sociedad con su alma deseosa, más y más, para obtener su recompensa desde el Cielo.
28. Baal Hasulam “La paz”
No hay otro remedio para la Humanidad, salvo la aceptación del mandamiento de la Providencia, que es el otorgamiento a los otros para traer alegría al Señor, en la medida de los dos versículos. El primero es: “Ama a tu prójimo como a ti mismo”, que es el atributo del trabajo en sí mismo, es decir, que la cantidad de trabajo para otorgar a los demás, para su felicidad, no debe ser menor que la medida grabada en el hombre para atender sus propias necesidades. Además, se debería colocar las necesidades del prójimo por delante de las propias, como se dice en el artículo de Matan Torá (capítulo 4).
El otro es: “Y amarás al Señor, tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu fuerza” (Deuteronomio 6: 5), que es el objetivo que debe estar ante los ojos de cada uno cuando trabaja para las necesidades de su amigo, cuya instrucción es que él trabaja sólo para complacer al Creador, para hacer Su voluntad.
Y si ustedes desean escuchar, se alimentarán con los frutos de la tierra, para que la pobreza, el tormento y la explotación ya no estén sobre la tierra, y la felicidad de todos y cada uno se elevará por encima de cualquier medida.
29. Baal Hasulam “La paz”
La resistencia dura y egoísta entre la persona y su prójimo, junto con el deterioro en las relaciones entre los pueblos, todo esto no cesará en el mundo por ningún consejo humano bajo ningún tipo de condiciones.
Nuestros ojos pueden ver como los pobres enfermos están envueltos en un dolor terrible, y la Humanidad ya se ha lanzado a la extrema derecha como en Alemania, o a la extrema izquierda, como en Rusia, y no sólo ocurre que no alivian el dolor, sino que han empeorado la enfermedad y la agonía y las voces se elevan hasta el cielo, como todos sabemos.
Por lo tanto, no tienen otro remedio que llegar a la aceptación de Su carga, lo que significa enfocar sus actos a la voluntad del Señor y a Su propósito, como Él lo había planeado antes de la Creación. Y cuando hagan esto, será fácil ver que con Su trabajo toda la envidia y el odio serán eliminados de la Humanidad como lo he mostrado de sobra anteriormente, porque entonces todos los miembros de la Humanidad se unirán en un solo cuerpo con un corazón lleno del conocimiento del Señor. Entonces, la paz en el mundo y el conocimiento de Dios son una y la misma cosa.
30. Baal Hasulam, "La libertad"
Cuando la humanidad llegue a su propósito, con respecto al éxito de los cuerpos, es decir por medio de llegar al grado completo en el amor a su prójimo, entonces se unirán todos los cuerpos del mundo en un sólo cuerpo y un sólo corazón, como está escrito en el artículo “La paz” es entonces que se revelará toda la felicidad que le espera a la humanidad en su máxima expresión.