Llegar a sentir al prójimo - Fragmentos elegidos de las fuentes

1. Rabash, Art. 544. El hombre nace como asno salvaje

La razón es que una bestia significa que sólo se preocupa de sí mismo y no tiene ninguna sensación de los demás. Cuando uno nace con el deseo de recibir, no tiene pasión por cambiar sus costumbres.

Por lo tanto, lo que tiene al final, también lo tiene al principio. Pero el hombre no es así. Aunque "El hombre nace como un asno salvaje", al final alcanzará el grado de "hombre", es decir, con sensación de los demás. Por esto llegará a sentir la Divinidad, que se llama "Conoce al Dios de tu padre y sírvele".

2. Baal HaSulam, Introducción al Libro del Zóhar pto. 38

La especie del «Hombre» (Adam), que es la Cuarta Fase del deseo de recibir. Que ya se encuentra en su medida completa y final, y su deseo de recibir opera en él, también en sentir a los otros. Y si deseas conocer de forma precisa cuánta es la diferencia entre la tercera fase del deseo de recibir, en la especie «Animal», y la cuarta fase del deseo de recibir en la especie del «Hombre», te diré que es como el valor de una sola criatura con respecto a toda la realidad.

Pues el deseo de recibir en la especie «Animal», que carece de la sensación de los otros, solamente puede generar carencias y necesidades en la medida en que están impresos en esa criatura únicamente. Mientras que el hombre, que puede sentir a los otros, le falta también todo lo que los otros tienen y de esta manera se llena de envidia por adquirir también todo lo que existe en los demás. Cuando tiene cien, quiere doscientos, por lo tanto, sus carencias y necesidades se van multiplicando hasta que desea devorar la total existencia del mundo entero.

3. Baal HaSulam Shamati 115. Inerte, vegetal, animal y hablante

Vemos que cada animal tiene sus propias características, y no están esclavizados al entorno, sino que cada uno de ellos tiene su propia sensación y característica. Ciertamente pueden obrar en algo contra la voluntad del amo, pueden trabajar de acuerdo con el atributo de otorgamiento, y además no están esclavizados al entorno sino que tiene su propia vida y su vitalidad no depende de la vida de sus semejantes. Pero, no puede sentir más que su propio ser. Dicho de otro modo, no tiene la sensación del prójimo, y naturalmente no puede preocuparse por el prójimo.

El Hablante posee las siguientes virtudes:

1. Actúa contra la voluntad del amo.

2. No está confinado a sus contemporáneos como el vegetal. Es decir, no depende del entorno.

3. También siente al prójimo, y por lo tanto puede preocuparse por ellos y complementarlos, por medio que siente y se lamenta con el público, y puede alegrarse en el consuelo del público, y también puede recibir del pasado y del futuro. Los animales, en cambio, sólo sienten el presente y también solo su propia individualidad.

4. Baal HaSulam, La esencia de la religión y su propósito

La persona salvaje y no desarrollada para nada, no reconoce al egoísmo como un mal atributo en absoluto y, por lo tanto, lo usa abiertamente sin ninguna vergüenza y sin ningún límite. Roba y asesina frente a todos, donde le sea posible.

Y la persona que es un poco más desarrollada, ya siente en cierta medida que su egoísmo es malo, y está al menos avergonzada de usarlo en público, es decir, robar y asesinar almas, donde todos lo puedan ver. Y a escondidas sigue cometiendo todos sus crímenes, pero se cuida de que nadie lo vea.

Y el que es más desarrollado de aquel, siente a su egoísmo como algo realmente aborrecible, hasta el punto, que no puede tolerarlo más dentro de sí, y lo rechaza y se aparta de él completamente, de acuerdo a la medida que lo reconoce, hasta que no quiere ni puede disfrutar del esfuerzo de otros. Y entonces, comienzan a despertar en su interior, chispas de amor al prójimo, llamado «altruismo», que es el atributo del bien general.

Y esto también se enciende en él gradualmente. Es decir, primero comienza a desarrollarse el sentido del amor y el otorgamiento para las necesidades de sus cercanos y su familia, como está escrito: «No ignores a tu propia carne». Y cuando se desarrolla más, se expande en él la medida de otorgamiento a todo a su alrededor, que son los habitantes de su ciudad o de su nación. Y así va añadiendo, hasta que se desarrolla en él amor al prójimo por toda la humanidad.

5. Baal HaSulam Introducción al Libro del Zóhar pto. 39

Este propósito no se aplica al inanimado y a las grandes esferas tales como la tierra, la luna o el sol, aun siendo tan luminosas y tan inmensas, y tampoco a la especie vegetal ni a la especie animal porque estos carecen de la sensación de los otros, incluso a los de su propia especie, que son semejantes a ellos. Por lo tanto, ¿cómo podría la sensación de la Divinidad y Su bondad aplicarse a ellos?

Solo la especie del hombre, porque ya tienen la preparación de sentir a los demás, con respecto a su misma especie, que se asemejan a ellos. Entonces después de trabajar en la Torá y Mitzvot, cuando invierten su deseo de recibir en deseo de otorgar, y llegan a la equivalencia de forma con su Hacedor, ellos entonces reciben todos los grados que han sido preparados para ellos en los Mundos Superiores, llamados NaRaNJaY. Con esto se vuelven calificados para recibir el propósito del Pensamiento de la Creación. Después de todo, el propósito de la intención de la creación, de todos los mundos, fue solo para el hombre.

6. Baal HaSulam, La libertad

Toda la Torá y las Mitzvot se entregaron solamente para purificar a Israel, es decir, desarrollar en nosotros el sentido de reconocimiento del mal, que está impreso en nosotros desde el nacimiento, y que generalmente se define en nosotros como nuestro amor propio, y llegar al bien limpio y puro, definido como «amor al prójimo», que es la única y especial transición hacia el amor por el Creador.

7. Baal HaSulam, La garantía mutua (El Arvut) p. 22

La inspiración que siente al ocuparse de las Mitzvot entre el hombre y su amigo. Es porque debe realizar todas las Mitzvot en Lishmá sin ninguna esperanza de amor propio, es decir, no tiene ninguna iluminación ni la esperanza de que por su esfuerzo eso le vuelva a él como una retribución u honor etc. Aquí, en este punto elevado, el amor al Creador y el amor a su amigo se unen y se conectan realmente en uno sólo,

8. Rabash Carta 40

Hay una plegaria, es decir que el Creador le ayude a sentir el amor de su amigo, y que su amigo esté cerca de su corazón.