Revelar la gloria de Su reino - Fragmentos elegidos de las fuentes

1. Rabash, Carta N° 76

Se sabe que «Toda la tierra está llena de Su gloria». Esto es lo que toda persona debe creer, como está escrito: «Yo lleno el cielo y la tierra». Sin embargo, el Creador ha hecho el ocultamiento para que no podamos verlo y así tener espacio para elegir, y luego hay lugar para la fe, para creer que el Creador «llena todos los mundos y abarca todos los mundos». «Y después de que una persona se ocupa de la Torá y las Mitzvot y guarda el mandamiento de la elección, el Creador se le revela, y entonces ve que el Creador es el gobernante del mundo».

Así, en ese momento el hombre hace que el Rey lo gobierne. Es decir, la persona siente que el Creador es el gobernante de todo el mundo, y esto se considera que la persona hace al Creador Rey sobre él. Mientras uno no se sienta así, la realeza del Creador está oculta. Por eso decimos. «En ese día, el Señor será uno y su nombre, “Uno”». Es decir, la gloria de su reinado aparecerá sobre nosotros.

2. Rabash ¿Qué significa que el aceite se llama «Buenas obras» en el trabajo? Artículo N° 32, 1989

Si se revelara la gloria de Maljut, no podríamos hacer una elección, y todo iría a las vasijas de recepción. Sería completamente imposible salir del control del deseo de recibir para uno mismo. Pero, aunque hay ocultamiento en el reino de los cielos y debemos aceptar el yugo del reino de los cielos por encima de la razón, está arraigado en una persona que existe la prohibición de recibir abundancia en vasijas de recepción. Por esta razón, una persona comienza a trabajar no para recibir recompensa; sino por la gloria del Rey. Por lo tanto, le pide al Creador que no se esconda de los inferiores, sino que «Revele la gloria de Su realeza sobre nosotros» para que tengamos la fuerza de anularnos y trabajar solo por la gloria del Rey.

3. Rabash, Y rogué al Señor Artículo N° 34, 1984-85

Debemos dirigir cada Mitzvá (precepto), para que con ello se levante la Shejiná del polvo. Es decir, que cada acción debe estar dirigida a procurar que, por medio de ella, aumente la gloria de la Shejiná. Tal como decimos (en la decimoctava plegaria suplementaria de Rosh Hashaná): «Nuestro Padre, nuestro Rey, revela la gloria de Tu reino sobre nosotros»; es decir, que el reino de los cielos no sea para nosotros como el polvo, sino que lo glorifiquemos.

Resulta que lo que este tipo de personas exigen al Creador es que les revele la gloria de Su reino, y no tienen nada con el Creador pues no Le reclaman ninguna recompensa. Más bien al contrario: lo único que desean es servir al Rey y darle contento. Ellos piden que el Creador les revele la gloria del reino de los cielos.

4. Rabash ¿Qué significa que el aceite se llama «Buenas obras» en el trabajo? Artículo N° 32, 1989

Los inferiores deberían asumir el reino de los cielos, lo que significa que deben elevar a Maljut que yace en el polvo, y decir que no está humillada y tirada en el polvo, sino que su lugar está en el cielo. Esto se llama «El reino de los cielos», lo que significa que ella es levantada del polvo y colocada de nuevo en su lugar, que es su lugar importante: En el cielo. Entonces, Maljut se llama Pe.

Dice: «Da gloria al Creador tu Dios», ya que Pe es gloria, porque no hay mérito para el Rey supremo a menos que cuando Israel establezca esta gloria, que es el reinado, y se la dé al Rey de la Gloria.

5. Rabash ¿Qué significa que el aceite se llama «Buenas obras» en el trabajo? Artículo N° 32, 1989

Si se revelara la gloria del cielo, el cuerpo se anularía como una vela ante una antorcha. Este es el significado de lo que decimos en la plegaria Musaf (suplementaria): «Por nuestros pecados, hemos sido exiliados de nuestra tierra y alejados de nuestra tierra», es decir, debido a los pecados llamados «Vasijas de recepción», nos hemos convertido en «Muy lejos de nuestra tierra». Adamá (tierra) viene de las palabras, «Domé (similar) al Superior». Similar al superior significa que el inferior también quiere ser como un deseo de otorgar, como el superior. Se alejó de él porque solo quiere recibir para sí mismo.

Por esta razón, le pedimos al Creador y decimos: «Nuestro Padre, nuestro Rey, revela la gloria de Tu reino sobre nosotros pronto». Es decir, si el Creador nos revela Su gloria, levantando a la Shejiná del polvo y glorificando a Maljut, podremos anular nuestro deseo de recibir a través de la regla, «El pequeño se anula ante el grande».

6. Rabash ¿Qué es «el saboteador estaba en el diluvio y estaba matando» en el Trabajo? Artículo N° 4, 1991

Cuando no necesita el sentimiento de la grandeza del Creador y trabaja por el bien del Creador incondicionalmente. En ese momento, es recompensado con la grandeza del Creador y la gloria del Creador. Luego, las palabras: «El que huye del honor y de la grandeza, el honor lo persigue y quiere aferrarse a él», se hacen realidad porque ya tiene equivalencia de forma, lo que significa que el hombre quiere trabajar con el fin de otorgar.

7. Rabash 373. El vio que no podía prevalecer sobre él

Cuando uno hace algo que no ve que producirá ningún beneficio para sí mismo, y que debe hacerse sólo con el propósito del otorgamiento, en ese momento, una persona se siente a sí misma en un estado de bajeza, que no tiene vitalidad por el trabajo, ya que no ve ningún beneficio propio.

Por eso le rezamos al Creador: "Da honor a Tu pueblo", para que respetemos el estado de otorgamiento y no lo degrademos. Esto se llama "la gloria de la Shejiná [Divinidad]", "para levantar a la Shejiná del polvo". Esto significa que cuando debemos actuar por el bien del Creador, con el fin de otorgar, este trabajo sabe como polvo.

8. Rabash, Sobre mi lecho por la noche Artículo Nº 23, 1985

Si el reino de los cielos fuera glorificado, sería un honor para nosotros si pudiéramos servir al Creador de alguna manera, y consideraríamos el más pequeño servicio una fortuna. Tal honor valdría el ceder todos los placeres que vienen a nosotros a través del amor propio. Esto es lo que decimos en la oración suplementaria (Musaf) de los tres festivales de peregrinación (Shalosh Regalim): «Nuestro Padre, nuestro Rey, apresura y revela la gloria de Tu reino sobre nosotros». Significa que pedimos al Creador que ya que el reino del cielo está en bajeza y es considerado como «Divinidad en el polvo», deseamos que el Creador descubra ante nosotros la importancia y la gloria del reino del cielo. Entonces será un gran privilegio para nosotros, el ser así recompensados con la salida del amor propio y que se nos conceda el amor al Creador.

9. Rabash, Acerca del debate entre Yaakov y Labán Artículo N°11, 1985

Para ser recompensado con la gloria del Creador hace falta creer en el Creador y luego orar al Creador que lo acerque a Él. Después se debe hacer un esfuerzo para someter a su instinto y querer anularse en beneficio del Creador. Y tras estas tres acciones uno es recompensado con la gloria del Creador. Esa es la respuesta que el Creador dio a Moshé en relación a lo que Moshé dijo al Creador: «Muéstrame Tu gloria».

10. Rabash, Lishmá y Lo Lishmá Artículo N° 29, 1986

Hay solo un consejo: Tratar de alcanzar la grandeza del Creador, es decir, en todo lo que hacemos en la Torá y las Mitzvot, queremos que nuestra recompensa sea sentir la grandeza del Creador, y todas nuestras plegarias deben ser para «Elevar la Shejiná (divinidad) del polvo», ya que el Creador está oculto de nosotros debido al Tzimtzum que hubo y no podemos apreciar Su importancia y grandeza.

Por lo tanto, le pedimos al Creador que elimine Su ocultamiento de nosotros y que eleve la gloria de la Torá. Como decimos en la decimoctava plegaria de Rosh HaShaná: «Verdaderamente, da gloria a Tu pueblo», es decir, «Da la gloria del Creador a Tu pueblo», para que sientan la gloria del Rey.

11. Rabash. Ven al Faraón - 2 Artículo Nº 13, 1986

Debemos saber que se nos dio el asunto del amor a los amigos, es para que aprendiéramos a evitar manchar el honor del Rey. En otras palabras, si no se tiene otro deseo excepto el de dar contento al Rey, ciertamente se ensuciaría el honor del Rey, el cual se llama «Transmitir la Kedushá (santidad) a los externos». Por esta razón, no se debe restarle importancia al honor que tiene el trabajo del amor a los amigos, ya que de allí el hombre aprende cómo salir del amor propio y entrar en el camino del amor al prójimo. Cuando complete este trabajo de amar a los amigos podrá recibir la recompensa del amor al Creador.

12. Rabash, Art. 189. Sobre el aprendizaje de la sabiduría de la Cabalá

"La gloria de Dios es ocultar el asunto y la gloria de los reyes es profundizar en el asunto" (Proverbios 25).

El explicó que si una persona quiere aprender la sabiduría de la Cábala, para saber cuántos mundos y Sefirot hay, es decir, la gloria de Dios, para conocer la grandeza de Su gloria, "oculta el asunto".

Pero si uno quiere aprender la sabiduría, saber cómo coronar al Creador y cómo servirle con intención y santificar sus 248 órganos y hacerlos un vehículo para la Kedusha (santidad), esto se llama "la gloria de los reyes". cómo coronarlo a Él y servirlo. En ese caso, "profundiza en el asunto".