1. Baal HaSulam Shamati 26. El futuro del hombre depende y está sujeto a su gratitud por el pasado
Hay muchas personas en el mundo a las que no se les ha dado la fuerza para trabajar en la sagrada labor ni siquiera de la forma más simple, incluso sin intención ni en “Lo Lishmá” (no en nombre de la Torá), ni en Lo Lishmá de Lo Lishmá, ni siquiera en la preparación de la preparación del vestimiento de la Kedushá (Santidad), mientras que él sí fue recompensado, que se le ha dado el deseo y el pensamiento, para que a pesar de todo, trabaje en la sagrada labor, de vez en cuando, incluso de la manera más simple posible, y si él puede apreciar la importancia del asunto, de acuerdo a la importancia que le atribuye al sagrado trabajo, en esa medida debe dar alabanza y gratitud por ello.
Porque es verdad que no somos capaces de apreciar la importancia en eso que a veces podemos observar las Mitzvot (preceptos) del Creador, incluso sin ninguna intención. En ese momento él llega a sentir excelsitud y alegría en el corazón. Y por medio de la alabanza y la gratitud que da por ello, se expanden las sensaciones, y de esta forma se maravilla por cada punto del trabajo sagrado, y conoce de Quién es esta esclavitud en la que está trabajando. Y por medio de esto asciende cada vez más alto.
Este es el significado de lo que está escrito: “Agradezco ante Ti por la benevolencia que Has hecho conmigo”, es decir, por el pasado. Y por medio de esto, de inmediato puede decir con seguridad, y de hecho lo dice: “Y por la que Tú me harás en el futuro”.
2. Rabash ¿Qué es «los pastores del ganado de Abram y los pastores del ganado de Lot» en el trabajo? Artículo 6, 1991
En cada comienzo la persona debe comenzar de nuevo con asumir el reino de los cielos, no es suficiente que ayer tuviera fe en el Creador. Por esta razón, cada aceptación del reino de los cielos se considera un nuevo discernimiento. Es decir, ahora recibe una parte del espacio vacío que estaba desprovisto del reino de los cielos, y admite ese lugar vacío y lo llena con el reino de los cielos. Resulta que ahora él clarificó algo nuevo, que no existía antes de tomar ese lugar vacío y lo llena con el reino de los cielos. Esto se considera como elevar una nueva chispa a la Kedushá. Finalmente, de todos los ascensos, él siempre eleva chispas del espacio vacío hacia la Kedushá.
Resulta que, de cada descenso llega a un nuevo comienzo y eleva nuevas chispas.
3. Rabash, Toda la Torá es un nombre sagrado Artículo 22, 1985
En el trabajo, cada vez que nos sobreponemos, se llama «Recorrer los trabajos del Creador», porque «Cada centavo se acumula hasta formar una gran suma». En otras palabras, cada vez que nos sobreponemos, acumulamos una cierta medida requerida para poder convertirnos en un Kli que reciba la abundancia.
Sobreponerse significa tomar una parte de una vasija de recepción y meterla en las vasijas de otorgamiento. Es como el Masaj (pantalla) que debemos colocar sobre el Aviut (grosor). Por eso, si uno no tiene deseo de recibir, no tiene sobre qué colocar un Masaj. Por tal motivo, cuando la inclinación al mal le trae pensamientos ajenos, es el momento de tomar esos pensamientos y elevarlos por encima de la razón.
Esto es algo que uno puede hacer con todo lo que su alma anhela. No debe decir que ahora ha recibido un rechazo en el trabajo, sino que se le han dado pensamientos y deseos desde el cielo para que tenga lugar para llevarlos a la Kedushá (Santidad)
4. Zohar para todos, Introducción al libro del Zohar, ‘La noche de la novia” Art. 138
Es una ley que la criatura no pueda recibir el mal de forma revelada del Creador, pues es un daño en la Gloria del Creador que la criatura lo perciba como un dañador, pues esto es impropio del Operador absoluto. Por consiguiente, cuando uno se siente mal, la negación de la conducción del Creador se encuentra sobre él en la misma medida, y este es el castigo más grande en el mundo.
Por consiguiente, la sensación del bien y del mal en relación a Su conducción trae consigo la sensación de recompensa y castigo, pues aquel que se esfuerza en no apartarse de la fe en el Creador es recompensado, incluso cuando tenga un mal sabor con la Providencia. Y si él no se esfuerza, tendrá un castigo porque se ha separado de la fe en el Creador.
5. Rabash, Lishmá y Lo Lishmá Artículo 29, 1986
el descenso que ha recibido es para su propio bien, es decir, que está recibiendo un trato especial, que se le hizo descender de su estado en el que creía que tenía algo de completitud. Esto es evidente cuando acepta permanecer en el estado actual durante todos los días de su vida.
Pero ahora, cuando ve que está lejos de la espiritualidad, comienza a pensar: «¿Qué se requiere realmente de mí? ¿Qué debería hacer? ¿Cuál es el propósito que debería alcanzar?». Ve que no tiene fuerza para trabajar, y se encuentra en un estado de «Entre el cielo y la tierra». Entonces, para que el hombre sea fortalecido, únicamente el Creador puede ayudar; pero por sí solo, está perdido.
Acerca de esto está escrito (Isaías, 4:31): «Pero los que esperan en el Creador obtendrán nuevas fuerzas», es decir, aquellas personas que tienen esperanza en el Creador. Esto significa que aquellos que ven que no hay nadie más en el mundo que pueda ayudarlos, obtendrán nuevas fuerzas a cada momento. Resulta que este descenso es en realidad un ascenso, es decir, que este descenso que sienten les permite elevarse en grado, ya que «No hay luz sin un Kli».
6. Baal HaSulam, Shamati 191. El tiempo de descenso
Uno debe comportarse de acuerdo al temor que corresponde a Su majestad, para conocer el mérito y la distancia existente entre él y el Creador. Es difícil comprender esto con una mente externa, o tener cualquier noción posible de la conexión entre el Creador y la creación. Y en ese momento de descenso, siente que es imposible percibir algún tipo de conexión o pertenencia al Creador de acuerdo con la adhesión. Esto se debe a que siente que la servidumbre es algo extraño para el mundo entero.
En verdad, esto es ciertamente así; pero allí donde encuentras Su grandeza, encuentras Su humildad. Eso significa que el hecho de que el Creador le haya entregado esté presente a la creación para permitirle conectarse y adherirse a Él, es algo que se encuentra más allá de la naturaleza.
Por lo tanto, cuando uno vuelve a conectarse, debe recordar siempre su estado de descenso, para así conocer, saber, apreciar y darle importancia al valor del tiempo de adhesión, y de este modo saber que ahora posee la salvación por encima del modo natural.
7. Baal HaSulam Shamati 19. ¿Qué significa que el Creador detesta los cuerpos, en el trabajo?
Principalmente uno debe intentar tener un fuerte deseo de conseguir el deseo de otorgar y sobreponerse al deseo de recibir. Un fuerte deseo quiere decir que este es medido por la proliferación de las pausas y de los descansos intermedios, esto es, los intervalos entre una superación y otra. A veces, en el medio, uno recibe un intervalo, es decir, un descenso. Este descenso puede ser un intervalo de un momento, una hora, un día o un mes. Después, otra vez reanuda el trabajo de sobreponerse al deseo de recibir, e intenta alcanzar el deseo de otorgar. Un deseo se considera fuerte cuando el intervalo no le lleva un largo tiempo, sino que inmediatamente se despierta para continuar su trabajo.
8. Baal HaSulam, Carta 47
La naturaleza de la espiritualidad, que aquel que está adherido al Creador siente como que no está adherido, y se preocupa y duda de ello y hace todo lo que está a su alcance para conseguir la Dvekut (adhesión). El sabio se siente opuesto al que no está adherido al Creador, que se siente contento y satisfecho y no se preocupa como debería sino de cumplir las Mitzvot (preceptos) de preocupación y anhelo, pues "el tonto no siente".
9. Rabash, ¿Quién causa la plegaria? Artículo 18, 1986
el hombre tiene prohibido decir: «Estoy esperando que el Creador me dé el despertar desde arriba y entonces tendré la posibilidad de trabajar en el trabajo de Santidad». Baal HaSulam dijo que, con respecto al futuro, uno debe creer en la recompensa y el castigo, es decir, que debe decir (Avot, Capítulo 1): «¿Si no soy yo por mí, quién estará por mí, y cuando yo estoy para mí, qué soy yo, y si no es ahora, cuándo?»
Por lo tanto, no se debe esperar ni un instante. En cambio, debe decir: «¿Si no es ahora, cuándo?» Y no se debe esperar un mejor momento en el que entonces: «Luego me levantaré y haré el trabajo de Santidad». Más bien, es como nuestros sabios dijeron (Avot, Capítulo 2): «No digas: “Cuando me desocupe cambiaré”, no vaya a ser que no te desocupes».
10. Rabash Carta 77
«No hay ausencia en la espiritualidad», sino que ha partido temporalmente para tener lugar para trabajar y avanzar. Esto es así porque cada momento que clarificamos en la santidad, eso ya entra bajo el dominio de la santidad, y una persona desciende solo para clarificar más chispas de santidad.
Sin embargo, hay un consejo de que no se debe esperar hasta que lo bajen de su grado, y cuando sienta su propia bajeza vuelva a subir, y ese ascenso se considera que clarificó una parte de la santidad. En cambio, él mismo desciende y eleva otras chispas, y las eleva al dominio de la santidad.
Es como dijeron nuestros sabios: «Antes de perder, busco» (Shabat, 152), es decir, antes de perder la situación en la que estoy, empiezo a buscar. Es como dijo Baal HaSulam sobre el Rey David, que dijo: «Yo despierto el amanecer». Nuestros sabios decían: «Yo despierto el amanecer y el amanecer no me despierta a mi».
11. Baal HaSulam, Carta N° 38
Lo principal es el esfuerzo, es decir, anhelar esforzarse en Su trabajo, porque el trabajo ordinario no cuenta en absoluto, solo las partes que son más que lo usual, lo que se llama «esfuerzo». Es como una persona que debe comer una libra de pan para estar llena. Todo lo que come no merece el nombre de «Una comida satisfactoria», sino solo, el último bocado de la libra. Ese poco, a pesar de toda su pequeñez, es lo que define la comida como satisfactoria.
De manera similar, de cada servicio, el Creador extrae solo los pocos que están más allá de lo habitual, y serán las letras y los Kelim (vasijas) en los cuales recibirán la Luz de Su rostro. Y comprende esto a fondo.
12. Baal HaSulam, Carta 18
Quien asume el yugo del reino de los cielos en su totalidad, no siente esfuerzo en el trabajo del Creador, y por eso puede estar adherido al Creador de día y de noche, a la Luz y en la oscuridad, y no lo pararán la lluvia –que fue creada de ida y vuelta, en cambios e intercambios, pues el Kéter, que es el Ein-Sof (Infinito), ilumina a todos por igual realmente. El necio que camina bajo el diluvio de impedimentos que fluye sobre él, por delante y por detrás, dice a todos que él no siente la cesación y la falta de Dvekut (adhesión) como una corrupción o iniquidad de su parte.
De sentirlo así, seguramente se esforzaría por encontrar alguna táctica para salvarse, al menos, de la cesación de la Dvekut, ya sea más o menos, que esta táctica aún no fue negada a nadie que la haya pedido, o en forma de «pensamiento de fe», o mediante «la seguridad» o a través de «peticiones de su plegaria», que se adaptan a la persona precisamente en los sitios estrechos y angustiantes, pues incluso hasta un ladrón en la clandestinidad ora al Creador, y para ello no se necesita tener Mojin de Gadlut para sostener la rama conectada a su raíz.
13. Rabash Art. 300. Una tierra donde comerás pan sin escasez
Esto es lo que significa que uno debe dedicarse a la Torá día y noche, que la noche y el día deben ser iguales para él, como está escrito en El Zóhar (BeShalaj). En otras palabras, el estado de completitud llamado «día», y el estado de incompletitud llamado «noche», deben ser iguales. Es decir, si su objetivo es por el bien del Creador, entonces está de acuerdo en que quiere traer satisfacción a su Creador, y si el Creador quiere que permanezca en el estado de incompletitud, también está de acuerdo con esto. El consentimiento se expresa haciendo su trabajo como si fuera recompensado con la completitud. Esto se considera como «estar de acuerdo», cuando el día y la noche son iguales para él.
Pero si hay una diferencia, en la medida de la diferencia, hay separación, y en esa separación hay un agarre hacia los exteriores. Por lo tanto, si una persona siente que para él hay una diferencia, debe rezar al Creador para que lo ayude para que no haya una diferencia para él, y entonces será recompensado con la completitud.
14. Rabash, ¿Qué significa «No tenemos otro Rey más que tú», en el trabajo? Artículo N° 1, 1991
El hombre debe decir que eso, que se encuentra en un estado de bajeza, no es que ahora está peor, sino que ahora, dado que quiere corregirse, que todas sus acciones sean en nombre de los cielos, entonces desde arriba le revelan su verdadero estado, lo que se encuentra dentro de su cuerpo, que hasta ahora estaba oculto y no se veía por fuera. Y ahora el Creador los reveló, como está escrito en el libro Fruto del Sabio.
Acerca de esto el hombre dice que es Jésed (bondad) el mal que el Creador le reveló, para que sepa la verdad y pueda pedir del Creador una verdadera plegaria. Resulta que por un lado el hombre ahora ve que está alejado del Creador. Y por el otro el hombre debe decir que el Creador está cerca de él, y se ocupa de él y le muestra sus carencias. Por eso debe decir que son bondades.
15. Baal HaSulam, Shamati 42. ¿Qué significan las siglas ELUL en el trabajo?
Aquel que desea ir por el camino del otorgamiento debería estar siempre alegre. Esto quiere decir que, independientemente de la forma que llegue a él, siempre debe estar alegre, ya que no pretende recibir para sí mismo. Por eso dice que, de cualquier modo, si uno realmente está trabajando con el fin de otorgar, ciertamente debe alegrarse de que se le haya dado la oportunidad de otorgar contento a su Creador. Y si uno siente que su trabajo todavía no es con el fin de otorgar, también debe alegrarse, porque dice por su parte que no desea recibir nada para sí. Se siente feliz de que su deseo de recibir no pueda disfrutar de este trabajo; y de esto debería obtener alegría.
16. Rabash 42. Sirvan al Creador con alegría
Un trabajador del Creador, es decir, el que tiene la intención con el fin de otorgar, debería estar alegre de servir al Rey. Y si no siente alegría durante el trabajo, es señal de que le falta apreciar la grandeza del Rey.
Por lo tanto, si ve que no siente alegría, debe hacer correcciones, es decir, pensar en la grandeza del Rey. Y si aun así no siente, debe orar al Creador para que le abra los ojos y el corazón, para así sentir la grandeza del Creador.
17. Rabash, Estas velas son sagradas Artículo N° 12, 1991
Lo principal es la plegaria, es decir, el hombre debe rezar al Creador que le ayude a ir por encima de la razón, esto significa que el trabajo debe ser con alegría, como si ya hubiera sido recompensado con la razón de Kedushá, y la alegría con la que trabajaría entonces. Del mismo modo, debe pedir al Creador que le dé esta fuerza para que pueda ir por encima de la razón del cuerpo.
En otras palabras, aunque el cuerpo no está de acuerdo con el trabajo con el fin de otorgar, él le pide al Creador poder trabajar con alegría, como es adecuado para alguien que sirve a un gran Rey. Y no le pide al Creador que le muestre la grandeza del Creador y entonces sí trabajará con alegría, Sino que, desea que el Creador le dé alegría en el trabajo de, por encima de la razón, que sea tan importante para la persona como si ya tuviera razón.
18. Rabash art. 31. Cómo amo Tu Torá
Toda la mala situación que sentimos es solo para que el hombre no permanezca en el estado en que se encuentra. Es decir, si el hombre no se eleva en los grados de grandeza del Creador, no tendrá la capacidad de sobreponerse, y solo cuando siente la grandeza del Creador, su corazón se rinde. Esto se considera como tener que escalar los grados de temor al Creador.
De ello se desprende que estas preguntas le hacen necesitar al Creador para abrir su corazón y sus ojos, para ser recompensado con la grandeza por el Creador. De lo contrario, le basta con el temor al cielo que ha adquirido a través de la educación de su crianza. Pero cada vez que le viene la pregunta del malvado, no es suficiente para él y necesita ascender constantemente los grados de grandeza del Creador.
19. Rabash, ¿Qué es «los justos se pueden reconocer a través de los malvados» en el trabajo? Artículo N° 15, 1989
Si su intención es dar contento al Creador, entonces, si quieren aumentar el trabajo, ellos deben aumentar la grandeza del Creador, porque de acuerdo a la grandeza del Creador, en esa medida pueden anularse ante Él y hacer todos sus actos sólo por el bien del Creador. Es como dice El Zóhar sobre el versículo: «Su marido es conocido en las puertas», cada uno según «lo que él supone en su corazón».
Por lo tanto, con el fin de tener combustible para el trabajo, aquellos que quieren trabajar por el bien del Creador deben intentar cada día esforzarse en obtener fe en la grandeza del Creador, ya que la grandeza del Creador es lo que los obliga a trabajar para Él, y este es todo el placer que obtienen de su trabajo.
20. Rabash, ¿Qué es «hombre» y qué es «bestia» en el trabajo? Artículo N° 7, 1991
específicamente aquellos que desean ir en otorgamiento sienten el vacío dentro de ellos y necesitan la grandeza del Creador. Pueden llenar este vacío, específicamente, con excelsitud, llamado «llenos de Mitzvot», en la medida en que le piden al Creador que les dé la fuerza para poder ir por encima de la razón, lo que se llama «excelsitud». En otras palabras, le piden al Creador que les dé fuerza en la excelsitud, que es, por encima de la razón, en la grandeza e importancia del Creador. No quieren que el Creador les permita alcanzar esto, ya que quieren subyugarse con una rendición incondicional, pero piden ayuda del Creador, y en esa medida pueden llenar el lugar vacío con Mitzvot.
21. Baal HaSulam Shamati 33. El asunto de las suertes, que ocurría en Yom Kipurim y con Hamán
Debemos saber que aquello que le parece al hombre como contradictorio a la providencia de “Bueno y Benefactor”, simplemente tiene como fin obligar a uno a atraer Luz Superior sobre estas contradicciones cuando desea sobreponerse a ellas. De lo contrario, no podrá superarse. Esto que uno extrae cuando surgen las contradicciones, llamadas Dinim (juicios), recibe el nombre de “grandeza del Creador”.
Eso quiere decir que las contradicciones pueden anularse, cuando uno desea sobreponerse a ellas, solamente si atrae la grandeza del Creador. Resulta que estos Dinim son las causas para atraer la grandeza del Creador.
22. Baal HaSulam Shamati 19. ¿Qué significa que el Creador detesta los cuerpos, en el trabajo?
uno siempre debe examinarse a sí mismo y analizar el propósito de su trabajo, es decir, si el Creador recibirá contento de cada acción que uno ejecuta, porque desea alcanzar la equivalencia de forma, lo cual se llama: “Todas tus acciones serán en nombre del Creador”. Y quiere decir que desea que el Creador disfrute todo lo que uno haga, tal como está escrito: “Otorgar contento a su Hacedor”.
Además, uno necesita conducirse con el deseo de recibir, y decirle: “Ya he decidido que no quiero recibir más placer porque tú desees disfrutar. Porque con tu deseo me veo forzado a estar separado del Creador, pues la disparidad de forma provoca separación y distanciamiento de Él”.
Debido a que uno no puede liberarse de la dominación del deseo de recibir, y por eso está siempre en ascensos y descensos, la esperanza del hombre debe ser estar a la expectativa de que el Creador, le ilumine los ojos y pueda tener la fuerza de sobreponerse y trabajar únicamente en beneficio del Creador. Esto es lo que está escrito: “Una cosa he pedido al Señor, y esta pediré”. Cuando dice “esta” se refiere a la sagrada Shejiná (Divinidad). Y pide (Salmos 27:4) “que habite yo en la casa del Señor todos los días de mi vida”.
23. Baal HaSulam Shamati 211. Como si estuviera parado ante un rey
Aquel que está sentado en su casa no se parece a aquél que está parado ante un rey. Esto quiere decir que la fe tiene que ser, que sienta todo el día como si estuviera parado ante el Rey. De este modo tiene amor y temor en plenitud. Y no debe descansar ni callar hasta que alcance este grado de fe, pues “esta es nuestra vida y la extensión de nuestros días”, y no va a querer aceptar ninguna compensación. Y la falta de fe debe estar tejida en los órganos hasta que la costumbre se convierta en una segunda naturaleza, al grado que “cuando me acuerdo de Él, no me deja dormir”. Pero todas las cuestiones corporales apagan esa carencia, pues cada cosa que le proporciona placer, anula la carencia y el dolor.
Por eso no querrá recibir ningún consuelo. Y se debe tener cuidado de cualquier cosa material que se recibe, para que no anule su carencia. Esto se consigue al lamentarse que, a través de este placer, le faltarán las chispas y fuerzas de los Kelim (vasijas) de Kedushá (Santidad), es decir, las carencias de Kedushá. Y a través del lamento, puede resguardarse de no perder los Kelim de Kedushá.
24. Rabash, ¿Cuál es el significado de los sufrimientos, en el trabajo? Artículo N° 27, 1989
Nuestros sabios dijeron (Shabat 152): «Lo que no perdí, lo busco». Es decir, es como un anciano camina inclinado, siempre mirando al suelo como si buscara algo. Él dice: «No he perdido nada, pero busco». Debemos interpretar «Viejo es el que ha adquirido sabiduría». Es decir, él es «Sabio, quien ve el futuro». Dado que puede descender para adquirir Kelim vacíos, para que el Creador pueda llenarlos o permanecerá en un estado de bajeza, porque no sentirá ninguna carencia. Luego, cuando pierde el estado de ascenso, comienza a buscar consejo sobre cómo ascender una vez más en la espiritualidad.
Por lo tanto, el que es viejo, lo cual significa sabio que ve el futuro, comienza a buscar cómo ascender en la espiritualidad, incluso antes de perder el estado de ascenso. Él comienza a seguir todos los consejos sobre las formas de ascender en los grados espirituales, y esto se hace buscando carencias en el estado en el que se encuentra. En ese caso, no hay necesidad de bajarlo en importancia para que encuentre y vea deficiencias en sí mismo, ya que él mismo buscará carencias para tener Kelim vacíos que el Creador se los pueda llenar.
25. Baal HaSulam Shamati 25. Cosas que salen del corazón
El asunto de “las cosas que salen del corazón, entran al corazón“. Entonces, ¿por qué vemos que, incluso si las cosas ya han entrado al corazón, aun así el hombre cae de su grado?
El hecho es que cuando el hombre escucha de su Rav (maestro) las palabras de la Torá, inmediatamente está de acuerdo con la razón de su maestro y asume observar las palabras de su maestro con el alma y el corazón. Pero después, cuando sale al aire del mundo, ve, codicia y se apega a los muchos deseos que deambulan por el mundo; entonces él y su razón, su corazón y su deseo se anulan ante la mayoría. Mientras no tenga la fuerza para sentenciar al mundo a una balanza de mérito, estos lo vencen y él se mezcla con sus deseos.
Entonces es conducido “como un rebaño al matadero”. No tiene elección y está obligado a pensar, a desear, anhelar y exigir todo lo que la mayoría reclama. Entonces elige sus pensamientos ajenos y sus detestables gustos y pasiones que son ajenos al espíritu de la Torá. En ese momento, no tiene la fuerza suficiente para sobreponerse a la mayoría.
En cambio, solo hay un consejo útil aquí, que es adherirse a su maestro y a los libros. Esto es conocido como “De boca de los libros y de boca de los escritores”. Solo adhiriéndose a ellos puede cambiar su razón y su voluntad para bien. Sin embargo, las discusiones o ingeniosos argumentos no le servirán para cambiar su razón, sino solo el remedio de la adhesión, pues tiene una virtud maravillosa, ya que la adhesión lo reforma.
26. Baal HaSulam, Carta 18
Lo primero que hará en la mañana, al despertar de su sueño, santificará el primer momento con su Dvekut al Creador y verterá su corazón al Creador para que lo cuide durante las veinticuatro horas del día de que no se le cruce por la mente nada vano, y no lo considere imposible o sobrenatural, porque la imagen de la naturaleza produce una partición de hierro, etc., y uno debe anular las particiones de la naturaleza que siente. Y en lugar de ello, creerá desde el principio que no hay particiones de la naturaleza que lo separan de Él, y luego rezará con todo su corazón, así sea por algo que va por encima de su deseo natural.
Debes entender siempre que incluso cuando pase por formas que no son de Kedushá (Santidad), y cesa por un momento, de inmediato al recordar debe procurar verter su corazón con toda su capacidad, para que a partir de ese momento en más, el Creador lo salve del cese de su Dvekut. Y lentamente, el corazón se acostumbrará al Creador y deseará adherirse a Él verdaderamente y la voluntad del Creador triunfará en su mano.