Avanzar «Como un buey para el yugo y como un asno para la carga» - Fragmentos elegidos de las fuentes

1. Rabash, ¿Cuál es la diferencia entre un campo y un hombre de campo, en el trabajo? Artículo N° 6, 1988

Dijeron nuestros sabios: que Maljut (reino) de los cielos debe ser «Como un buey para el yugo y como un asno para la carga». Baal HaSulam dijo que «Un buey para el yugo» significa que el yugo de la fe debe ser como cuando se pone el yugo sobre el buey para que are el campo, sin ninguna consideración de su voluntad, si está de acuerdo con ello. Al contrario, ponemos el yugo sobre él en contra de su voluntad. De igual manera, el hombre debe asumir el yugo del reino de los cielos, pues un buey implica conocimiento, como está escrito: «El buey conoce a su amo». Por esta razón, la fe se considera como un yugo para quien necesita conocimiento.

2. Rabash, ¿Qué significa que Esav se llama «hombre de campo» en el trabajo? Artículo N° 8, 1990

Como el buey que trabaja por coerción y debe obedecer lo que su dueño quiere, el hombre no debe preguntarle al cuerpo si quiere asumir el yugo de la Torá y las Mitzvot. Más bien, debe forzarlo y creer en los sabios que ese es el camino de la verdad.

Además, existe el discernimiento de «y como un burro para la carga», que significa la cualidad del corazón. En otras palabras, el hombre debe trabajar no para recibir un premio. Por lo tanto, cuando se le dice al cuerpo que trabaje sin ninguna retribución, este trabajo es una carga para él y el cuerpo quiere quitarse esa carga, lo que el hombre quiere que sufra. En otras palabras, el cuerpo comprende que puede portar una carga incluso por una recompensa dudosa por este trabajo. Pero si se le dice: «Trabaja y transporta cargas sin ningún pago» quiere deshacerse de este trabajo a cada momento. Luego se dijo: «Como un burro para la carga». Es decir, el hombre debe caminar en esta dirección, aunque el cuerpo no esté de acuerdo.

Por lo tanto resulta que, el esfuerzo es de dos maneras:

1) Como un buey para el yugo.

2) Como un burro para la carga.

3. Rabash, ¿Qué es la «Torá» y qué es «El estatuto de la Torá» en el trabajo? Artículo N° 37, 1991

«Yugo» significa «coerción», porque es un trabajo por encima de la razón. Este buey, sobre el cual el propietario coloca el yugo para que labre la tierra, no comprende por qué necesita trabajar en beneficio del propietario. Además, no podemos decir que el buey trabaja para él porque ama al dueño ya que lo deja comer y beber. Tampoco si esto se debe a que el dueño tiene un corazón bueno, y por eso le da al buey todas sus necesidades, pues el buey probablemente sabe que si el propietario pudiera trabajar con él sin tener que satisfacer sus necesidades, ciertamente lo haría. Pero el propietario sabe que si no le proporciona al buey todas sus necesidades, el buey no tendrá la fuerza para trabajar. Por lo tanto, le da todo al buey para que pueda trabajar para él; y no porque quiere deleitar al buey. En otras palabras, el propietario sabe que si no le da al buey todo lo que necesita para tener la fuerza para trabajar, él no podrá generar cosechas y frutos de la tierra.

4. Rabash, Aquí están parados hoy todos ustedes Artículo Nº 19, 1984

Uno debe asumir el yugo del reino del cielo: «Como un buey para el yugo, y como un asno para la carga», los cuales son los discernimientos de mente y corazón. En otras palabras, todo el trabajo de la persona debe ser con el fin de otorgar.

En consecuencia, si trabaja con el fin de otorgar y no desea ninguna recompensa a cambio –excepto servir en el sagrado trabajo, sin esperar que se le conceda ninguna adición a lo que él tiene– ni siquiera tiene deseos de alguna adición en el trabajo, o sea, recibir algún conocimiento de que él está caminando sobre el camino correcto. Lo cual es, ciertamente, una demanda justa; y, sin embargo, abandona incluso eso porque desea ir con los ojos cerrados y creer en el Creador. Hace lo que está a su alcance y está contento con su parte.

5. Rabash, ¿Qué es la «Torá» y qué es «El estatuto de la Torá» en el trabajo? Artículo N° 37, 1991

Ya conocemos el significado del «yugo del reino de los cielos» y «el yugo de la Torá», que significa trabajar con el cuerpo de manera coercitiva, incluso si no está de acuerdo con el trabajo. Todos deberíamos seguir el ejemplo del buey y el yugo, y del asno y la carga. Sin embargo, es un gran trabajo para una persona tener la fuerza para vencer al cuerpo y trabajar con el cuerpo de manera coercitiva, como con un buey. ¿De qué fuente puede el hombre obtener esta fuerza? Nuestros sabios dijeron sobre esto: «El Creador dijo: “Creé la inclinación al mal, creé la Torá como condimento”». Es decir, es sólo a través de la Torá, cuando el hombre se dedica a ella, incluso en Lo Lishmá (no en Su nombre), y él dirige que quiere dedicarse a la Torá para así poder recibir la luz de la Torá, que le dará la fuerza para obligar al cuerpo cuando no esté de acuerdo con el trabajo.

6. Rabash, ¿Qué es la «Torá» y qué es «El estatuto de la Torá» en el trabajo? Artículo N° 37, 1991

Antes de que uno sea recompensado con la purificación de los Kelim (vasijas), de manera que trabajen con el fin de otorgar. En ese momento, el trabajo se hace mediante la coerción, y es llamado «ley». Esto es, si el cuerpo viene y pregunta: ¿Qué es este trabajo para ustedes? Le decimos: «tú haces preguntas de acuerdo con el intelecto del deseo de recibir. Y yo no tengo respuestas para eso, tienes razón, y no quiero responder dentro de la razón», lo cual significa que el deseo de recibir también entenderá esto. Esto significa que uno está trabajando por el deseo de recibir, o de lo contrario el deseo de recibir nunca estaría de acuerdo con el trabajo.

Por lo tanto, en ese momento, la persona dice: «Tienes razón cuando preguntas: “¿Qué obtendré”, es decir, que obtendrá el deseo de recibir de este trabajo?». Entonces te digo que no quiero trabajar para ti. ¿Por qué? Es porque creo en los sabios cuando dicen que debemos trabajar en beneficio del Creador y por encima de la razón; aunque el cuerpo no entienda, y yo acepto este trabajo “Como un buey para el yugo y como un asno para la carga”

7. Rabash, Un camino cercano y un camino lejano Artículo N° 26, 1986

El hombre debe asumir el yugo del reino de los cielos y debe ser como «como el buey para el yugo y como un asno para la carga», pero el hombre no puede llevarlo, es decir, le resulta difícil soportar el yugo, lo cual es el significado de «no puede llevarlo». Por esta razón el camino será lejano para ti.

Esto no sería así si el hombre asumiera el yugo del reino de los cielos. Entonces vería que todo está cerca de él. Es decir, uno ve que «el lugar que el Señor tu Dios ha escogido para poner Su nombre», esto es, el lugar donde Dios ha elegido colocar Su nombre, está lejos de él. Es tal como está escrito: «Y que Me hagan un Templo, y habitaré dentro de ellos». Ese lugar está lejos del hombre, es decir, que está lejos de poder hacer un espacio dentro de su corazón para que la Shejiná (Divinidad) more. Está lejos de entender una cosa así: que uno pueda tener la fuerza de hacer un espacio para la morada de la Shejiná en su corazón. Y es así porque no podrá llevarla, es decir, no querrá asumir el camino adoptado «como el buey para el yugo y como un asno para la carga».

8. Rabash, ¿Qué es la «Torá» y qué es «El estatuto de la Torá» en el trabajo? Artículo N° 37, 1991

Debemos trabajar con el deseo de recibir, llamado «cuerpo», coercitivamente, «como un buey para el yugo y como un asno para la carga». Este trabajo coercitivo es solo antes de que uno sea recompensado con la pureza. Después de que uno ha sido recompensado con la pureza, lo que está implícito en el asunto de la vaca roja, uno es recompensado con un trabajo «sobre la que nunca se ha colocado un yugo». En ese momento, su trabajo ya no es coercitivo y él ya sirve al Creador desde el amor.

9. Rabash Art. 159. La necesidad y la importancia de la enseñanza de la fe

Cuando uno no siente ningún sabor en el trabajo, se acostumbra a hacer las cosas incluso sin una recompensa. Por lo tanto, después, cuando sea recompensado con recibir la interioridad de la Torá y es recompensado con la luz del placer, cuando estará en un estado de revelación del rostro, todavía será capaz de recibir estos placeres sólo debido a una Mitzvá (sing. de Mitzvot).

Es decir, el propósito del Creador es que el hombre reciba los placeres superiores, ya que este es el propósito de la creación, pero no para su propio beneficio. Es decir, no quiere recibir los placeres para complacerse a sí mismo. Más bien, su objetivo es recibir con el fin de otorgar. Este fue todo el propósito de hacer un lugar de ocultamiento.

Por lo tanto, durante el ocultamiento hay espacio para trabajar para asumir el temor al cielo «como un buey para el yugo y como un asno para la carga» con el fin de acostumbrarse a sí mismo a servir al Creador no con el fin de recibir premio.

10. Rabash art. 814. Los tiempos en el trabajo

Cuando una persona quiere cumplir alguna Mitzvá (precepto) y el deseo de recibir no quiere hacerlo, la persona hace lo que esté a su alcance y supera su deseo. Con esto él ha hecho su trabajo, al decidirse por el lado de Kedushá (santidad), al actuar en contra de su voluntad.

Y al sobreponerse, aceptará “como buey para el yugo y como asno para la carga”, e inmediatamente un espíritu de lo alto se cernerá sobre él, en la medida en que se haya sobrepuesto a su deseo, es decir, según la manifestación de su fuerza.

El espíritu de lo alto que se cierne sobre él, se le revela a la persona como placer y no como trabajo, ya que después del trabajo siempre viene un período de reposo y alegría.

11. Baal HaSulam, Shamati 19. ¿Qué significa que el Creador odia los cuerpos, en el trabajo?

a veces uno desprecia este trabajo de asumir el yugo del Reino de los Cielos, que es un tiempo de sensación de oscuridad antes del amanecer, en el que descubre que nadie puede salvarlo de su estado presente salvo el Creador. Entonces asume el Reino de los Cielos por encima de la razón, «como un buey para el yugo y como un asno para la carga». Y uno debe alegrarse ahora de tener algo que darle al Creador. Y el Creador disfruta que uno tenga algo que darle.

Pero uno no siempre tiene la fuerza para decir que este es un trabajo hermoso, llamado adorno, y en lugar de ello, desprecia este trabajo. Se trata de una condición dura para que la persona pueda decir que elige este trabajo por encima del trabajo de blancura, es decir, que no percibe el sabor de la oscuridad durante el trabajo, sino que luego siente un gusto en el trabajo. Significa que entonces ya no necesita trabajar para que el deseo de recibir acepte asumir el Reino de los Cielos por encima de la razón.

Y si uno consigue sobreponerse y afirma que este trabajo es placentero ahora que cumple la Mitzvá (precepto) de la fe por encima de la razón, y acepta este trabajo como belleza y esplendor, esto se llama «alegría de la Mitzvá».

12. Rabash, Art. 1 1986 Y Moshé fue

cuando una persona espera a que el Creador lo ayude y entonces dice: «Ahora yo puedo trabajar, pero antes de que el Creador me da un deseo y anhelo, no puedo sobreponerme a los deseos de mi cuerpo, sino que me siento y espero, a que el Creador me ayude para poder entrar en el trabajo del Creador».

Esto es similar a un hombre que está parado y espera a que cualquier persona que pase cerca de él coloque el costal lleno y pesado sobre sus hombros. Del mismo modo, ese hombre está parado esperando que el Creador le dé fuerza y lo ayude, y coloque el yugo del reino de los cielos sobre sus hombros, como está escrito: «Como un buey con el yugo y como un asno con la carga». Él quiere que el Creador le ayude con este yugo y con esta carga y entonces comenzará con el trabajo. En ese momento se le dice: «Espera la oportunidad, y mientras tanto quédate tú con el costal de asumir el yugo del reino de los cielos, abajo en el suelo».

13. Rabash, Art. 1 1986 Y Moshé fue

Quien comienza a ver que el yugo y la carga están empezando a caer de él, es decir, que el trabajo que asumió previamente: «Como un buey para el yugo y como un asno para la carga», comienza a bajar de sus hombros, y ve que pronto estará en tiempo de descenso, por esto clama al Creador y entonces recibe ayuda. Es como nuestros sabios dijeron: «El que viene a purificarse es ayudado».

14. Rabash Art. 266. Cualquiera que esté asentado en su vino

Incluso cuando más tarde es recompensado con el alcance (espiritual) y el conocimiento, él no debe tomar esto como un apoyo para el trabajo, queriendo decir que ahora está encantado de tener el logro, que se ha liberado de la carga de la fe, que tenía un trabajo que tenía que ir por encima de la razón, que es un gran esfuerzo y que ahora está feliz de que no necesita esforzarse sobre la fe y está liberado de llevar esa carga llamada «como un buey para el yugo y como un asno para la carga».

Más bien, él debe entender que al ser recompensado con el alcance, ahora está feliz porque ve que el camino en el que estaba antes, el camino de la fe, que es la visión de la Torá, es el verdadero camino. Y la prueba es que ahora él ha sido recompensado con el acercamiento al Creador, que el Creador le ha dado el alcance.

15. Baal HaSulam, Carta N° 9

Porque me encuentro comprometido y obligado, hoy y siempre, a ser como un buey para el yugo y como un burro para la carga, todo el día y toda la noche. No me cansaré de buscar algún lugar donde pueda hacer algún contento a mi Hacedor. Incluso en este día en el que vivo, estoy feliz de trabajar bajo un gran yugo, incluso de setenta años juntos, sin ningún conocimiento de su éxito (incluso mi vida entera), excepto que, ciertamente es el camino que se me ha ordenado que camine, todos sus caminos, y adherirme a Él, lo que he escuchado inicialmente.

Al mismo tiempo, no puedo excusarme en absoluto, por ninguna noción o contemplación, de no hacer ningún trabajo por Su causa debido a mi bajeza. Anhelo y pienso todo el día en la sublimidad de la esclavitud al Creador, tal sublimidad que ni siquiera puedo escribir sobre ella.