Serie de lecciones sobre el tema: Rashbi - undefined

08 novembro 2009 - 08 agosto 2010

Lección 2818 de jul de 2010

Zóhar. Prefacio del Libro del Zóhar. Segundo Mandamiento, págs 198-203

Lección 28|18 de jul de 2010
Los mandamientos son etapas del avance espiritual, por las que ascendemos hasta el nivel de corrección completa, donde todos nos unimos en una sola creación y nos fusionamos con la Fuerza Superior, con el Creador. El Creador es la cualidad de otorgamiento, una cualidad incorpórea y sin nombre de la naturaleza, no tiene forma y se manifiesta en nosotros a medida que nos asemejamos a ella. Cuando coincidimos al menos en cierto grado con las cualidades de esta fuerza desconocida para nosotros, comenzamos a sentirla. El amor perfecto es el contacto con el Creador, al que llegamos impulsados no por la fuerza del miedo, sino por la fuerza de la cualidad desinteresada del otorgamiento, sin hacer ningún cálculo para obtener ninguna recompensa. Debemos elevarnos por encima de nuestro egoísmo hasta tal punto que ya no pensemos en su equilibrio con la Fuerza Superior, sino que solo nos preocupemos por dar al Creador. En este punto, surge un nuevo tipo de interferencia: el egoísmo comienza a trabajar en la dirección opuesta, mostrando que supuestamente no tenemos de quién recibir, nadie a quién dar y por lo tanto estamos completamente perdidos. En este contexto, solo debemos cuidar que a pesar del sentimiento de falta de conexión con el Creador sigamos irradiando la fuerza del amor. El amor perfecto es una actitud desinteresada y devota hacia la cualidad de otorgamiento, para la cual el egoísmo ya no es un obstáculo. Por lo tanto, si el primer paso espiritual es la etapa del temor, en la que se alcanza la cualidad de Biná, la cualidad de otorgamiento absoluto; entonces el siguiente paso es el amor absoluto. Una persona que está en la segunda etapa revela los secretos de la existencia, comprende toda la creación y se asemeja completamente al Creador.