Cuando observamos nuestra vida, vemos que está llena de todo tipo de fenómenos, de los cuales rara vez podemos ver la "mano" del Creador. A veces parece que lo recordamos y vivimos unos minutos al día con la realización de que todo proviene de Él y que “no hay otro poder en el mundo capaz de hacer algo contra el Creador". Algunas veces sucede también, que esta comprensión viene solo una vez a la semana, al mes... o quizás nunca. ¿Por qué el Creador nos permite olvidar y cubrir nuestros ojos con un velo? Es como si se estuviera ocultando a propósito y no permitiéndonos ver que detrás de todo esta solo Él, el único "bueno y benefactor". Pero es justamente en esto que Su preocupación por nosotros se manifiesta: Él nos da la oportunidad de crecer y elevarnos por encima del nivel animal, "permitiéndonos no estar satisfechos con lo mundano y permaneciendo en el estado de un niño pequeño e irrazonable".