2019 es un año trascendental. Es factible afirmar que el destino de la humanidad es crucial. Podemos presenciar el nacimiento de una nueva etapa si nos damos cuenta de que somos elementos activos de la creación, que el resto del universo depende del hombre. Y si queremos, este "nacimiento" saldrá bien y sin dolor. De lo contrario, la propia naturaleza nos empujará hacia esto, pero por un camino largo y duro, como está escrito "con un palo hacia la felicidad". Así hemos evolucionado a lo largo de la historia, pero ha llegado el momento de tomar el "control" en nuestras propias manos.