Una persona que estudia la ciencia de la Cabalá comienza a comprender la razón de la creación del mundo, el diseño de la fuerza general de la naturaleza, su programa. Comprende lo que le sucede a la humanidad en cada momento de la historia, incluso hoy y también ve su próximo estado posible. ¿Qué habrá al final de este mundo y después de él? ¿Qué le sucede al hombre durante su vida y más allá del umbral de la vida y la muerte? El cabalista siente esto con absoluta claridad. Esta conciencia da confianza y tranquilidad, da energía, por otro lado, obliga a preocuparse por los demás, a intentar transmitirles lo que uno siente y ve, a explicar lo que nos espera y cómo podemos influir en ello. El cabalista ve las enormes oportunidades que se le presentan a la humanidad, lo bueno y lo mejor y lo mucho que no las aprovechamos.